Islam
¿Dónde está la libertad de expresión que tiene que salvar a Europa?
Retirado de internet el polémico vídeo antiislámico holandés «Fitna»
AFP LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL. BRUSELAS
«Es un día triste para la libertad de expresión en la red (...) pero no hemos tenido otra opción». Así es como anuncia la página web que colgó por primera vez la película contra el Corán «Fitna» (división) en internet que se han visto obligados a retirar el cortometraje, «porque el precio era demasiado alto».En el mensaje que se ha colgado en la página web (www.liveleak.com) se afirma que sus empleados han recibido amenazas «de naturaleza muy seria» por lo que «no nos ha quedado otra opción que retirarlo de nuestros servidores» ya que, según prosigue, «la seguridad y el bienestar de nuestro personal está por encima de todo».El film, realizado por el diputado de extrema derecha, Geert Wilders, ha encontrado muchos obstáculos para ser difundido. La primera página web en la que en un principio se iba a emitir (www.fitnathemovie.com) fue bloqueada la semana pasada después de que la compañía, la americana Network Solutions, recibiese «quejas» sobre su contenido.Rocambolesco itinerarioLa compañía anunció que investigaría «si el contenido del sitio viola la política» de la empresa y el diputado holandés tuvo que buscar nuevas soluciones para difundir su cortometraje de quince minutos, que tampoco fue bien recibido en las cadenas públicas de televisión del país. La opción de presentarla ante la prensa internacional en una rueda de prensa en La Haya también tuvo que ser desestimada después de que se estudiase el elevado coste de las medidas de seguridad que tendrían que haber sido tomadas.Finalmente «Fitna» consiguió superar todos los obstáculos a su difusión y fue emitida el jueves por la noche en internet y en un canal de televisión privado holandés sin que su publicación haya levantado por el momento demasiadas heridas en los países musulmanes o entre las comunidades musulmanas que viven en Europa.Pakistán, Irán e Indonesia han sido los únicos países en mostrar su malestar con la película que tachan de «engañosa, racista y perjudicial para el diálogo interreligioso».Mientras, los musulmanes en Holanda han pedido calma a los musulmanes en el extranjero y que «no reaccionen contra embajadas o turistas holandeses porque hacer daño a Holanda es hacernos daño a nosotros mismos».
El miedo puede con Europa
Ministro holandés busca calmar furia musulmana por película
lunes 31 de marzo de 2008 13:38 GYT
AMSTERDAM (Reuters) - El ministro de Relaciones Exteriores de Holanda se reunió el lunes con embajadores de países musulmanes para intentar calmar los ánimos por una película de un legislador holandés crítico del Corán y pedir protección para la propiedad y los ciudadanos holandeses.Geert Wilders, líder del Partido Libertad anti-inmigración, lanzó el jueves en internet un video breve mezclando imágenes de atentados islámicos con citas del libro sagrado musulmán, provocando un raudal de condena por parte del mundo islámico.Pero la reacción a la película fue más moderada en comparación con la violencia del 2006 que siguió a la publicación en Europa de caricaturas satirizando al profeta Mahoma, cuando murieron más de 50 personas en disturbios en Asia, Oriente Medio y Africa."Estoy satisfecho con las reacciones apagadas que hemos recibido hasta el momento por parte del mundo musulmán," dijo en un comunicado el ministro de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen. "Pero la retórica en algunos países muestra que necesitamos permanecer alertas."Verhagen agregó que mencionó a embajadores de 26 países, incluyendo Irán e Indonesia, que la película de ninguna manera refleja las opiniones del Gobierno holandés, y apeló a los diplomáticos para que aseguren que los intereses de Holanda en el exterior estén protegidos."Somos concientes de las preocupaciones y sentimientos de la comunidad musulmana internacional sobre esta película. Pero los sentimientos heridos nunca deberían ser excusa para la agresión y amenazas," dijo. "Mantengamos fría la cabeza y relaciones cálidas."La Organización de la Conferencia Islámica, de 57 naciones, refirió que la película tenía la "sola intención de incitar y provocar malestar e intolerancia," mientras que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, la describió como "ofensivamente anti-islámica."Aproximadamente 50 miembros de un grupo musulmán indonesio de línea dura realizaron una protesta el lunes fuera de la embajada holandesa, pidiendo la muerte de Wilders. Miembros del Frente de Defensores Islámicos arrojaron huevos y botellas de agua plásticas al complejo.El ministro de Relaciones Exteriores de Irán citó el domingo al embajador holandés en protesta por la película "insultante y anti-islámica."La película, que comienza y finaliza con una caricatura del profeta Mahoma con una bomba bajo su turbante, insta a los musulmanes a destrozar los versos "llenos de odio" del Corán.La caricatura, de un artista danés, inició en el 2006 protestas y un boicot a productos daneses.Wilders dijo el lunes que reemplazaría la caricatura con otra del profeta, luego de que el ilustrador manifestó que demandaría al legislador holandés por sacar la imagen de contexto y usarla sin permiso, informó la agencia de noticias ANP.
(Reporte de Emma Thomasson, Editado en español por Guido Nejamkis)
La Ministra Suiza de visita a Irán, asiste al hundimiento de Occidente
NO ES UN ESPECTRO: ES UNA
SEÑORA "LIBERADA" EUROPEA
Carta de Magdi Cristiano Allam
Carta de Magdi Cristiano Allam
Querido Director: lo que voy a contarte se refiere a una elección mía, de fe religiosa y de vida personal, que no quiere de ninguna manera involucrar al Corriere della Sera, del cual me honro de formar parte desde 2003, como uno de sus Vice directores. Te escribo, por tanto, como protagonista del hecho, como ciudadano privado.
Ayer de noche me he convertido a la religión cristiana católica, renunciando a mi anterior fe islámica. De esta manera, finalmente ha visto la luz, por gracia divina, el fruto sano y maduro de una larga gestación vivida en el sufrimiento y en la alegría, entre la profunda e íntima reflexión, y su consciente y manifiesta exteriorización. Estoy especialmente agradecido a Su Santidad el Papa Benedicto XVI, que me ha conferido los sacramentos de la iniciación cristiana, Bautismo, Confirmación y Eucaristía, en la Basílica de San Pedro, en el transcurso de la solemne celebración de la Vigilia Pascual. Y he asumido el nombre cristiano más sencillo y explícito: “Cristiano”.
Desde ayer me llamo “Magdi Cristiano Allam”.
Para mí ha sido el día más hermoso de mi vida. Conseguir el don de la fe cristiana el día de la Resurrección de Cristo, de manos del Santo Padre es, para un creyente, un privilegio inigualable y un bien inestimable. Teniendo casi 56 años, es un hecho histórico, excepcional e inolvidable, que señala un cambio radical y definitivo respecto al pasado. El milagro de la resurrección de Cristo ha reverberado en mi alma, librándola de las tinieblas de una predicación donde el odio y la intolerancia con los “diferentes”, condenados acríticamente como “enemigos”, prevalecen sobre el amor y el respeto del “prójimo” que es siempre y en todas partes “persona”. Mi mente se ha liberado del oscurantismo de una ideología que legitima la mentira y la disimulación, la muerte violenta que induce al homicidio y al suicidio, la ciega sumisión y la tiranía, y he podido adherirme a la auténtica religión de la Verdad, de la Vida y de la Libertad. En mi primera Pascua como cristiano, no sólo he descubierto a Jesús, sino que he descubierto por primera vez el verdadero y único Dios, que es Dios de la Fe y de la Razón.
EL PUNTO DE LLEGADA
Mi conversión al catolicismo es el punto de llegada de una gradual y profunda meditación interior, de la cual no habría podido sustraerme, puesto que desde hace cinco años estoy obligado a llevar una vida blindada, con vigilancia fija de mi casa y escolta de policías permanente, a causa de las amenazas y de las condenas a muerte de los extremistas y de los terroristas islámicos, tanto de los que residen en Italia como de otros del exterior. He tenido que preguntarme sobre la actitud de quienes han emitido públicamente las fatwe (declaración por la que cualquiera puede matarlo) de los responsables jurídicos islámicos, denunciándome a mí, que era musulmán, como “enemigo del Islam”, “hipócrita cristiano copto que finge ser musulmán para dañar al Islam”, “mentiroso y difamador del Islam”, legitimando así mi condena a muerte. Me he preguntado cómo es posible que alguien como yo, que ha luchado con convicción y hasta el cansancio por un “Islam moderado”, asumiendo la responsabilidad de exponerse en primera persona a las denuncias del extremismo y del terrorismo islámico, haya terminado por ser condenado a muerte en nombre del Islam, basándose en una legitimación del Corán.
Por esto he llegado a comprender que, más allá de la contingencia de los fenómenos extremistas y del terrorismo islámico a nivel mundial, la raíz del mal está inscrita en un Islam que es fisiológicamente violento e históricamente conflictivo.
Paralelamente, la Providencia me ha hecho encontrar personas católicas practicantes de buena voluntad que, en virtud de su testimonio y de su amistad, han llegado a ser un punto de referencia en el plano de la certeza de la verdad y de la solidez de los valores.
Me refiero en primer lugar a muchos amigos de Comunión y Liberación, con don Julián Carrón a la cabeza. A religiosos como don Gabriel Mangiarotti, Sor Maria Gloria Riva, don Carlo Maurizi y al Padre Yohannis Lahzi Gaid; al descubrimiento de los salesianos, gracias a don Angelo Tengattini y a don Maurizio Verlezza, que culminó en la amistad con el Rector Mayor, don Pascual Chávez Villanueva, y hasta el abrazo con altos prelados de gran humanidad, como el cardenal Tarcisio Bertone, monseñor Luigi Negri, Giancarlo Vecerrica, Gino Romanazzi y, sobre todo, don Bruno Fisichella, que me ha seguido en mi trayectoria espiritual de aceptación de la fe cristiana. Pero, sin duda, el encuentro más extraordinario y significativo en mi decisión de convertirme ha sido el del Papa Benedicto XVI, al que he admirado y defendido como musulmán por su maestría al señalar el ligamen indisoluble entre la fe y la razón, como fundamento de la auténtica religión y de la civilización humana, y al cual adhiero plenamente como cristiano para llenarme de nueva luz en el cumplimiento de la misión que Dios me ha reservado.
LA ELECCION Y LAS AMENAZAS
Querido Director, me has preguntado si no temo por mi vida, sabiendo que la conversión al cristianismo me acarreará una enésima y muy grave condena a muerte por apostasía. Tienes toda la razón. Sé bien a lo que me expongo, pero me enfrento a ello con la cabeza alta, con la espalda derecha y con la solidez interior del que tiene la certeza de la propia fe. Y lo haré aún más después del gesto histórico y valeroso del Papa, quien desde que conoció mi deseo, enseguida aceptó administrarme él mismo los sacramentos de la iniciación cristiana. Su Santidad ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente en la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en los países de mayoría islámica y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos. Por miedo. Por el miedo de no poder ayudar a los convertidos, condenados a muerte por apostasía, y por el miedo de las represalias que podrían tener los cristianos que viven en los países islámicos. Benedicto XVI, con su testimonio, está diciendo que es necesario vencer el miedo y no tener ningún temor de afirmar la verdad sobre Jesús, también a los musulmanes.
BASTA DE VIOLENCIA
Por mi parte, yo digo que ya es hora de poner fin a la arbitrariedad y a la violencia de los musulmanes que no respetan la libertad de elección religiosa. En Italia hay millares de convertidos al Islam que viven serenamente su nueva fe. Pero también hay millares de musulmanes convertidos al cristianismo, que son constreñidos a silenciar su nueva fe por miedo de ser asesinados por los extremistas islámicos que están entre nosotros.
Por una de esas “casualidades” en las que se ve la mano discreta del Señor, mi primer artículo escrito en el Corriere el 3 de setiembre de 2003, se titulaba “Las nuevas catacumbas de los islámicos convertidos”. Era una investigación sobre algunos neo-cristianos que denunciaban en Italia su profunda soledad espiritual y humana, debida a la pasividad de las instituciones del estado, que no protegen su seguridad, y al silencio de la propia Iglesia. Por eso espero que del gesto histórico del Papa y de mi testimonio obtengan el convencimiento de que ha llegado el momento de salir de las tinieblas de las catacumbas y de afirmar públicamente su voluntad de ser plenamente ellos mismos. Si aquí, en Italia, en la cuna del catolicismo, en nuestra casa, no estamos en condiciones de garantizar a todos la plena libertad religiosa, ¿cómo podremos ser creíbles cuando denunciamos la violación de esta libertad en otras partes del mundo? Ruego a Dios que esta Pascua especial lleve a la resurrección espiritual del espíritu a todos los fieles en Cristo que hasta ahora han sido dominados por el miedo.
Magdi Allam
Asiste al hundimiento de Occidente
MAGDI CRISTIANO ALLAM HABLA DE SU CONVERSIÓN AL CRISTIANISMO
"El Corán, la obra y las palabras de Mahoma son incompatibles con los valores de Occidente"
En una entrevista publicada este sábado por El Mundo, el periodista Magdi Cristiano Allam, recién convertido al cristianismo en el Vaticano, enumera los motivos que le han llevado a renunciar al Islam, una religión que considera "incompatible con los valores fundamentales" de Occidente. Muy crítico con la actitud de Europa frente al mundo musulmán, afirma que la reforma del Islam desde dentro es imposible porque está "concebido para ser intocable".
Entrevista a Magdi Crsitiano Allam
Entrevista con Magdi Cristiano Allam
EL SUBDIRECTOR DEL 'CORRIERE DELLA SERA' ES UNO DE LOS MAYORES EXPERTOS EN ISLAM. EL PASADO SABADO FUE BAUTIZADO POR EL PAPA EN LA BASILICA DE SAN PEDRO, MATERIALIZANDOSE ASI SU CONVERSION AL CATOLICISMO. EL GESTO HA DESPERTADO LA IRA DE LOS ISLAMISTAS EN TODO EL MUNDO
IRENE HDEZ. VELASCO
CARGO: Columnista, subdirector del 'Corriere della Sera' y especialista en Oriente Próximo / EDAD: 55 años / FORMACION: Licenciado en Sociología por la Universidad de la Sapienza de Roma / CREDO: Católico / SUEÑO: Que los musulmanes puedan convertirse al catolicismo con la misma libertad y visibilidad con la que los católicos lo hacen al islam. Magdi Allam es un hombre delgado y de aspecto frágil. Y parece aún más desvalido en medio de los tres fornidos guardaespaldas que constantemente le acompañan. Aunque él está tan habituado a su presencia que no se siente cohibido ante ellos. Hace ya cinco años que este ensayista y periodista nacido en Egipto, pero afincado en Italia desde hace 35 años, vive con escolta policial, a causa de las amenazas de muerte proferidas contra él por extremistas islámicos.
No en vano, y muerta Oriana Fallaci, este subdirector del Corriere della Sera que en breve presentará en España su libro Vencer el miedo se ha convertido en el mayor fustigador público que hay en Italia contra el islam y en defensor a ultranza de la civilización occidental. Pero tiene algo de lo que la Fallaci y tantos otros detractores de la religión musulmana carecen: un conocimiento privilegiado del islam, asequible sólo a alguien que ha vivido ese credo desde dentro.
Pero después de 55 años viviendo como musulmán, Magdi Allam se convirtió el pasado sábado al catolicismo. Su bautismo, oficiado por Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, ha desencadenado un alud de críticas por parte de musulmanes radicales, moderados e incluso de católicos. Y una nueva condena a muerte contra él, dado que muchos terroristas islamistas defienden que la apostasía del Corán se debe de castigar con la pena capital.
PREGUNTA.- ¿Se esperaba la riada de protestas y reacciones que ha provocado su bautismo?
RESPUESTA.- Déjeme en primer lugar señalar que la mayoría de las reacciones que estoy recibiendo son de afecto y de solidaridad. Pero, por supuesto, daba también por sentado que iba a haber reacciones críticas, duras e incluso violentas. Es algo que me duele, pero a la vez me reafirma en la decisión que he tomado.
P.- Usted lleva cinco años condenado a muerte por los extremistas musulmanes por decir cosas como que el islam es una religión fisiológicamente violenta. ¿En qué basa esa afirmación?
R.- Permítame antes que le explique algo. Yo soy una persona a punto de cumplir 56 años, nacido y criado como musulmán en un contexto particular que me ha llevado a estudiar en una escuela católica en El Cairo y a trasladarme después a Italia, donde estudié en la Universidad. Siempre he estado fuertemente interesado en la dimensión de los valores. Obviamente, he conocido bien el islam desde dentro, he frecuentado a muchísimos musulmanes y sé de qué hablo cuando hablo de esta religión. Y es necesario, además, tener en consideración que desde hace cinco años vivo bajo protección policial, porque a causa de mis opiniones he sido condenado a muerte y repetidamente amenazado por extremistas y terroristas islámicos, empezando por algunos que operan fuera de Italia como Hamas, pero también de otros con base en Italia. Esta situación no es un mero detalle en mi vida. Desde el momento en el que he sido condenado a muerte, mientras yo me empeñaba en promover un islam moderado en Italia, me he sentido obligado a reflexionar sobre este credo. A preguntarme si el islam es compatible con los valores que son el fundamento de nuestra humanidad. Me he visto obligado a hacerme esa pregunta porque lo que estaba en juego era mi propia vida.
P.- ¿Y a qué conclusión ha llegado?
R.- El Corán, la obra y las palabras de Mahoma son incompatibles con los valores fundamentales de nuestra civilización occidental, es decir, con la concepción de la vida como un don sagrado desde el nacimiento hasta la muerte, con el pleno respeto de la dignidad de la persona (incluida la igualdad entre hombres y mujeres) y con la libertad de elección del individuo. Si no fuera así, yo no habría abandonado la religión islámica. Pero si he decidido convertirme al catolicismo es porque estoy completamente desilusionado de la posibilidad de reformar el islam desde dentro.
P.- ¿Quiere decir que no cree que exista un islam moderado?
R.- Yo creo que el islam en cuanto religión que tiene en el Corán su fundamento doctrinal es una realidad que no admite reformas. De hecho, está concebido para ser intocable, inmodificable y, por tanto, no interpretable. Creo que efectivamente no se puede hablar de un islam moderado. Pero otra cosa son los musulmanes, entre quienes sí existen moderados. Hay musulmanes que tienen unos valores y compatibilizan su fe con la razón. Con ellos no sólo es posible el diálogo, sino que es un deber. Yo estoy a favor del diálogo con los musulmanes, pero siempre que, como punto de partida, éstos reconozcan que la vida es un don sagrado y defiendan la libertad de la persona y la libertad de elección del individuo. Estos son valores innegociables e inalienables previos a cualquier negociación y que representan la esencia de nuestra humanidad.
P.- Sin embargo, su conversión al catolicismo no sólo ha provocado la ira de los fundamentalistas islámicos. Los mismos 138 intelectuales musulmanes moderados que recientemente enviaron una carta al Papa abogando por el diálogo interreligioso también han sido muy críticos con su bautismo a manos de Benedicto XVI.
R.- ¿Moderados, dice usted? Han escrito una carta muy dura al Papa intimándole a romper cualquier relación conmigo y han condenado mi conversión como un gesto de apostasía. Eso confirma que no puede existir moderación si antes no se comparten unos valores fundamentales que hoy por hoy están absolutamente ausentes. Estos 138 musulmanes que usted me señala no son moderados, son falsos moderados que tratan a través de juegos de palabras de esconder sus intenciones verdaderas y su auténtica realidad ideológica.
P.- ¿Por qué muchas personas en Europa no ven el islam de la misma manera que usted?
R.- Occidente está enfermo de relativismo en el plano cognitivo, cultural, religioso y ético. Este relativismo ha llevado a imaginar que todo y todos están sobre el mismo plano y que se debe apreciar todo y a todos prescindiendo del contenido, que no se deban usar parámetros valorativos y críticos ante realidades diversas para no herir su susceptibilidad. Ese relativismo es el que en el plano político ha producido lo políticamente correcto, esa actitud que por nada del mundo quiere crear tensiones con los otros, que prefiera la autocensura como mecanismo para prevenir reacciones negativas por parte de los otros. En el plano social, el relativismo ha producido el multiculturalismo, un modelo de convivencia social que se imagina que es suficiente regalar la libertad y los derechos a todos para que esta libertad y estos derechos se conviertan automáticamente en patrimonio de la colectividad. Sin embargo, el resultado ha sido el opuesto. Porque la libertad y los derechos sin vínculos, y sobre todo sin un común aglutinante fundado sobre el equilibrio entre los derechos y los deberes, ha hecho que se creara un vacío en el plano de la identidad y que se produjera el desmoronamiento del tejido social.
P.- Sin embargo, algunas acciones por parte de Occidente, como por ejemplo la invasión de Irak, también han contribuido a insuflar el fundamentalismo islámico, ¿no cree?
R.- Occidente cree que la violencia del terrorismo islámico es de naturaleza reactiva, y no de naturaleza agresiva como en realidad es. Este Occidente se considera culpable de todos los males sobre la faz de la Tierra. Si alguno se hace saltar por los aires en alguna parte del mundo o si una bomba estalla donde sea, Occidente considera que es culpa suya. Occidente no se ha enterado de que hay en marcha una guerra mundial globalizada desencadenada por el terrorismo islámico y dirigida a imponer su poder a través de una suerte de califato globalizado aprovechando los regímenes en el poder en los países de mayoría musulmana y tratando de condicionar lo más fuertemente posible a los gobiernos occidentales, presionando a los elementos más radicales de los musulmanes presentes en esos países. Pero, por desgracia, Occidente hasta ahora no lo ha entendido.
P.- No sólo los musulmanes han criticado su conversión. También lo han hecho muchos católicos, asegurando que quizás no era necesario que le bautizara el Papa en persona, en la Basílica de San Pedro, durante la vigilia pascual y en una ceremonia retransmitida en directo por la televisión italiana...
R.- Yo realmente no alcanzo a comprender cómo algunos católicos pueden llegar a pensar que sea un escándalo el que yo me haya convertido en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, y a considerar como un agravante el que haya sido el Papa el que haya administrado el sacramento del bautizo y de la eucaristía. El mensaje que dan estos católicos es que bautizarse, convertirse a la religión católica, es una especie de vergüenza que habría que realizar sólo secretamente, a escondidas. A mí lo que me ha distinguido como musulmán es haber sido un espíritu libre. Siempre he dicho lo que he pensado, y siempre he hecho lo que pensaba. He intentado en todo momento ser plenamente yo mismo. Y continuaré haciéndolo de católico.
P.- ¿Cómo explica entonces que muchos católicos consideren su bautismo como una provocación?
R.- La conversión es un derecho, un acto de libertad, no una provocación. Estamos hasta tal punto sometidos al pensamiento relativista, estamos hasta tal punto subyugados del miedo al terrorismo islámico, que terminamos creyendo que el ejercicio de una libertad y de un derecho puede ser considerado una provocación. Esto significa que este Occidente ya se ha sometido al terrorismo de cortarse la lengua, de aquéllos que han logrado imponer la autocensura para no decir lo que verdaderamente se quiere decir y decir en cambio lo que ellos desean oír.
P.- ¿Y por qué cree que el Papa ha querido bautizarle en persona, sabiendo quizás que podía ser fuertemente criticado por ello?
R.- Si el Papa ha decidido voluntariamente llevar a cabo el gesto de bautizarme, creo que ha tenido fuertes motivos para hacerlo. A mí lo que me parece es que el suyo ha sido un gesto de gran sabiduría y de gran valentía, porque ha antepuesto las razones de la fe a las de la diplomacia y la política, que es lo que debe hacer un Pontífice que encarna un poder esencialmente espiritual. Yo creo que los católicos, sobre todo aquéllos que son grandes prelados de la Iglesia católica, deberían tener mayor respeto por el Papa, que es el vicario de Cristo en la tierra. Lo que está ocurriendo en algunos sectores de la Iglesia críticos con el Papa es una confirmación de que el relativismo ha terminado por contagiar a la propia Iglesia. Yo estoy totalmente a favor de Benedicto XVI. Y no sólo ahora. También estaba de su lado cuando era musulmán. Soy uno de los pocos periodistas de las grandes cabeceras italianas que ha defendido de manera extrema y absoluta al Papa tras su discurso de Ratisbona el 12 de septiembre de 2006. Y no he defendido sólo el derecho a la libertad de expresión del Papa, le he defendido también por el valor de lo que dijo. Yo apoyo lo que dijo en Ratisbona.
P.- Federico Lombardi, el jefe de la oficina de prensa del Vaticano, precisaba el jueves que el Papa le haya bautizado no significa que comparta sus ideas respecto al islam. ¿Qué le parece?
R.- Pues algo obvio. Faltaría más.
P.- ¿Teme que su bautismo pueda desencadenar reacciones violentas contra usted o contra Benedicto XVI?
R.- Analicemos lo que los islamistas están tratando de hacer, el juego sucio que están siguiendo. En primer lugar, tratan de criminalizarme, diciendo que Magdi Allam jamás ha sido musulmán porque nunca ha sido practicante, que en realidad no se puede hablar de conversión porque no era un musulmán. También dicen que soy un vendido a Israel, esgrimiendo en ese sentido que mi último libro se llama Viva Israel.
Dicen, asimismo, que estoy a sueldo de Israel, por haber obtenido el premio internacional Dan David que concede una fundación israelí y que he compartido con otros tres periodistas, incluido otro musulmán de Indonesia. En fin, afirman que he traicionado el islam. Mi criminalización busca desacreditar al Santo Padre. Me criminalizan para poder atacar al Papa, ése es su verdadero objetivo y debemos ser conscientes de ello. Pero, por desgracia, por culpa de los católicos que ya han expresado sus críticas y su contrariedad a mi conversión a manos del Papa y de los famosos 138 moderados musulmanes, se esta creando un clima bastante feo, el mismo que suele preceder a las explosiones de violencia.
«Bautizarme ha sido lo más importante de mi vida, he renacido»
¿Cómo ha cambiado su vida desde el pasado sábado, cuando fue bautizado?
- Me siento más sereno, más tranquilo, más feliz. Siento una absoluta sintonía entre los valores en los que siempre he creído y el contexto espiritual, cultural y social del catolicismo, la religión a la que me he unido. Me siento fuerte y determinado a seguir luchando para afirmar la verdad, la vida y libertad.
¿Qué sintió al ser bautizado por el Papa?
- Una alegría inmensa. Durante las tres horas anteriores al bautismo estuve nerviosísimo, porque era consciente de que iba a ser el hecho más importante de mi vida. De hecho, bautizarme ha sido como renacer.
¿Conocía a Benedicto XVI de antes?
- No. La primera y única vez que le he visto ha sido cuando me bautizó. Aunque espero poder verle en una audiencia futura.
¿Cuándo comenzó su proceso de aproximación al catolicismo?
- Ha sido un camino gradual y lento. De niño, desde los cuatro a los 18 años, conocí el mundo católico a través de las escuelas italianas católicas en El Cairo a las que fui, primero una guardería de monjas y después un colegio de sacerdotes salesianos. Ir a esos centros me hizo conocer la realidad de religiosos que testimoniaban su fe a través de obras que correspondían al bien común. Pude leer la Biblia, los Evangelios, ir a misa.
¿Su familia era musulmana practicante?
- Mis padres estaban separados, y fue mi madre quien se ocupó de mí. Era baby sitter en una rica familia de El Cairo. Posteriormente se fue a Arabia Saudí para trabajar al servicio de una princesa, y ahí se volvió aún más radical en su religiosidad. Se fue de Egipto con el pelo descubierto y volvió de Arabia con un velo hasta los pies.
¿Y ahora?
- Mis dos padres han muerto. Es más, cuando mi madre murió en 1992, yo mismo, cumpliendo su deseo, la sepulté en Medina. Para mí ese fue un momento muy dramático porque participé de la excavación de la fosa y en la deposición de los restos y, como es tradición en los funerales en Arabia Saudí, no se deja ninguna señal en la tumba. Así que una vez se sepulta a una persona, anda unos pasos y ya no sabe donde está enterrada. Esto para mí fue un trauma.
Creo que usted tiene un hijo de nueve meses al que ya bautizó hace un mes.
-Sí, así es.
Y el próximo 22 de abril, día de su 56 cumpleaños, se casará por la Iglesia con su mujer.
- Sí. El mismo día del año pasado nos casamos por lo civil, y este año nos casaremos por la Iglesia. De ese modo completaré mi ingreso en el catolicismo.
LA CUESTION
- ¿Ha querido usted transmitir algún mensaje con su bautismo público?
- Espero que pueda ser un ejemplo para tantos musulmanes que viven en secreto su conversión al catolicismo. Yo conozco varios. Porque la realidad es la siguiente: hoy en Italia hay varios millares de italianos que se han convertido al islam, y lo han podido hacer en absoluta libertad, lo pueden proclamar públicamente, participan en convenios, se mueven con la más absoluta seguridad... Sin embargo, los musulmanes que se convierten al islam han de hacerlo a escondidas, porque si no pueden ser condenados a muerte por apostasía. Es una situación inaceptable a la que se debe poner fin inmediatamente. Porque si en Italia no existe libertad religiosa, si un musulmán no es libre de convertirse, si no es libre de proclamar públicamente su conversión, si no es libre de decir que se siente orgulloso de haberse convertido al catolicismo, significa que la civilización italiana está muerta, que los valores que han permitido el desarrollo, el crecimiento y la riqueza de la Italia ya no existen.
Entre Cultos, El Mundo
29 de marzo de 2008
Cómics vs fundamentalismo, asiste al hundimiento de Occidente
INICIATIVA DEL GOBIERNO PARA CONCIENCIAR A LOS JÓVENES
Andi, el último héroe del cómic en Alemania para combatir el fundamentalismo
§ Este joven alemán tiene una novia turca, que es amable, inteligente y devota del Islam
Actualizado sábado 29/03/2008 23:48 (CET) elmundo.es
Itziar Reyero Arregui (EFE)BERLÍN.- Andi es el joven protagonista del cómic que el gobierno regional del Estado alemán de Renania del Norte-Westfalia ha repartido entre los alumnos de 12 a 16 años para combatir el fundamentalismo religioso y la xenofobia en las aulas.Ésta no es la primera iniciativa de este tipo del ministerio regional del Interior de ese estado federado, que anteriormente había editado otro cómic alertando sobre el peligro de los grupos radicales en general.Las autoridades han publicado una primera tirada de 100.000 ejemplares del cómic, de 38 páginas y a color, que han sido distribuidos entre los adolescentes de la región.Con el cómic, de una alta calidad gráfica, las autoridades -haciendo uso de un lenguaje bastante desenfadado- intentan acercarse a los adolescentes para concienciarles contra la intolerancia religiosa así como contra todo tipo de extremismos.Para ello, incluso el ministro regional del Interior, Ingo Wolf, interpreta su personaje y aparece en las primeras páginas del cómic, en donde advierte: "Como ya pasó en el cuadernillo anterior, los extremistas intentan seducir con su propaganda a jóvenes como vosotros".El protagonista de la historia es Andi, un joven moderno cuya estética desenfadada radica en una gorra de béisbol, el pelo alborotado y una sudadera con capucha.Este joven alemán tiene una novia turca, Ayshe, que es amable, inteligente, devota del Islam -viste siempre pañuelo en la cabeza- y defensora a la vez del sistema democrático.El hermano de ésta, Murat, está pasando por una crisis dado que no logra obtener un puesto de aprendiz, y atribuye a la xenofobia los continuos rechazos a las solicitudes que presenta.Así Murat se convierte en la perfecta presa del nuevo chico del colegio, Harun, de sólida ideología islamista y mirada fría, quien le asegura que está siendo discriminado por su religión. Pronto los dos van estrechando su relación y Murat se pondrá bajo las órdenes de Harun, quien le advierte de que debe romper su amistad con los infieles, ya que -según él- el Islam lo prohíbe. Tampoco podrá jugar al baloncesto y, además, no permitirá que su hermana Ayshe vaya al cine con Andi.Finalmente Harun presentará a Murat a un imam radical, predicador de odio contra los no musulmanes, quien apela al "combate contra los infieles" y trata de convencer a los jóvenes de las bondades de convertirse en "mártires".A lo largo de las viñetas, Murat también va descubriendo nuevas páginas de Internet plagadas de extremismo, donde se muestran vídeos de la guerra de Irak y cargan contra Occidente.Entre las aventuras de los jóvenes personajes se intercalan en el cuadernillo didácticos textos que inviten al debate sobre temas tan polémicos como "Separación Iglesia-Estado".Asimismo, un anexo final se presenta ante los jóvenes con el suculento título de 'Todo lo que siempre quisisteis saber sobre el islamismo', al tiempo que recuerda que "la aspiración de suplir el orden constitucional alemán con otro que se legitime en la religión siempre será considerado anticonstitucional".Por supuesto, el cómic acaba bien: Murat se zafa de las garras de los integristas y regresa junto a su hermana y sus antiguos amigos, que se refuerzan en su admiración por la democracia. Incluso Murat conseguirá su deseado puesto de aprendiz a modo de recompensa caída del cielo, en lo que las autoridades renanas han querido que sea la mejor de las moralejas.