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Benedicto XVI influyó en la conversión de Magdi Cristiano Allam

Benedicto XVI influyó en la conversión de Magdi Cristiano Allam

  

Vaticano.- Magdi Allam dice que la figura de Benedicto XVI ha influido en su conversión al catolicismo

ROMA, 23 Mar. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

   El periodista egipcio Magdi Allam aseguró hoy que su encuentro con el Papa Benedicto XVI ha sido "el más extraordinario y significativo" en su decisión de convertirse al catolicismo, según relató en una carta a su diario, 'Il Corriere della Sera', del que es subdirector.

   "Como musulmán, he admirado y defendido (a Benedicto XVI) por su maestría a la hora de exponer el ligamen indisoluble entre fe y razón como fundamento de la auténtica religión", explicó Allam, que ayer recibió el bautismo católico de manos del Papa en la Basílica de San Pedro durante la solemne ceremonia de la Vigilia Pascual.

   Asegura que este día se ha convertido en el "más bonito" de su vida, además de una experiencia vital "excepcional e inolvidable" que "marca un giro radical y definitivo con respecto al pasado". "Mi conversión al catolicismo es el punto de llegada de una gradual y profunda meditación interior", explicó.

   Allam, hasta ayer musulmán no practicante, vive en Italia desde hace 35 años. A causa de sus posturas contrarias al islam radical, ha recibido amenazas y tiene que llevar una escolta policial. Consciente de la "enésima y mucho más grave condena a muerte por apostasía" que se derivará de la conversión al cristianismo, asegura que afrontará su "suerte con la cabeza alta, la espalda recta y la solidez interior de quien tiene la certeza de la propia fe".

   A este respecto, agradeció el "histórico y valiente gesto" que ha demostrado el Papa al aceptar "desde el primer momento" la petición de ser él mismo quien le impartiera los sacramentos de la iniciación cristiana -bautismo, confirmación y comunión--.

   El Papa "ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente con respecto a la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en los países de mayoría islámica y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos Por miedo. El miedo de no poder tutelar a los convertidos frente a la condena a muerte por apostasía y el miedo a las represalias que podían sufrir los cristianos residente en los países islámicos", declaró.

   Allam volvió a arremeter contra "la violencia de los musulmanes que no respetan la libertad de elección religiosa". "En Italia hay miles de convertidos al islam que viven serenamente su nueva fe. Pero hay también miles de musulmanes convertidos al cristianismo que se ven obligados a ocultar su nueva fe por miedo a ser asesinados por los extremistas islámicos que viven entre nosotros", aseguró.

   Desde el extremismo musulmán, tanto en Italia como en el extranjero, se le ha denunciado como 'enemigo del islam', 'mentiroso y difamador del islam', "legitimando así mi condena a muerte", explicó.  

EL ISLAM ES FISIOLÓGICAMENTE VIOLENTO.

   Pero, "más allá" del fenómeno de los extremismos y del terrorismo islámico a nivel mundial, "la raíz del mal es inherente a un islam fisiológicamente violento e históricamente conflitual", concluyó.  

   El mundo musulmán italiano emitió hoy sus primeras reacciones a la conversión de Allam. El portavoz de la Unión de las Comunidades y Organizaciones Islámicas en Italia, Izzedin El Zir, lo consideró un "hombre adulto y libre de realizar su elección personal", mientras que el imán y presidente de la Comunidad Religiosa Islámica, Yahya Pallavicini, advirtió que "no hay ninguna necesidad de renegar del amor y la fe por el profeta Mahoma para demostrar el amor por Jesús", según declaró a los medios italianos.

   Por su parte, el cardenal y presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, Jean-Louis Tauran, recordó que la libertad de conciencia es un "derecho fundamental" y que las puertas de la Iglesia "están siempre abiertas para quien llama".

Crecen las protestas en el mundo islámico

Crecen las protestas en el mundo islámico

Diversos medios criticaron al Pontífice por bautizar a un feroz crítico del islam.

Por:  Julio Algañaraz
Fuente: VATICANO CORRESPONSAL

Magdi Allam, el vicedirector del Corriere della Sera de Milán bautizado personalmente por el Papa el Jueves Santo tras un pasado musulmán, agregó en su conversión al catolicismo el segundo nombre de Cristiano. Pero los islámicos ya lo llaman "el murtadd", el apóstata, como consideran a los que reniegan de la religión del profeta Mahoma y, para muchos, merece una única pena: la condena a muerte. Montan en el mundo islámico las protestas contra la extrema visibilidad que Benedicto XVI dio a la conversión del periodista italiano, de origen egipcio. Y Magdi Allam confirmó las acusaciones de tener "una actitud virulenta hacia el islam", al explicar su conversión con palabras de fuego.

"La raíz del mal está dentro del islam, que es fisiológicamente violento e históricamente conflictivo", escribió en una carta pública en el Corriere della Sera.

Allam sostiene posiciones rígidas parecidas a las que el mismo Papa formuló el 12 de setiembre de 2006 en una lección académica que dio en la Universidad de Ratisbona durante un viaje por el sur de Alemania. Benedicto XVI citó al emperador bizantino Manuel II Paleólogo, quien dijo a un interlocutor musulmán que Mahoma ha traído de nuevo "cosas malas e inhumanas, como la disposición de difundir por medio de la espada la fe que predicaba".

Al Papa aquella cita le costó la más grande crisis de su breve pontificado y a duras penas consiguió restablecer el diálogo con el mundo musulmán, ahora de nuevo seriamente comprometido.

Al Quds (La Santa, el nombre que los islámicos dan a Jerusalén), diario internacional árabe editado en Londres, dio a la crisis un título de primera página: "El Papa provoca la indignación de los musulmanes por haber bautizado a un ex musulmán que apoya a Israel y es conocido por su oposición al islam".

También en Londres, el Sunday Times afirma en su primera página: "El Papa arriesga la furia de los musulmanes bautizando a un controvertido periodista". La iniciativa "puede provocar la ruptura con el mundo islámico".

En su sitio web, el canal árabe de televisión Al Arabiya recordó que Allam apoyó el discurso del Papa en Ratisbona "que muchos musulmanes interpretaron como un retrato del islam como una fe violenta".

El diario de El Cairo Al Masri El Yom sostiene que Magdi Cristiano Allam mantiene relaciones con los servicios secretos italianos. El periodista nació en la capital egipcia y es de orígenes modestos. Según Al Masri El Yom, hasta 2004 Allam frecuentaba la mezquita "y al mismo tiempo injuriaba y ofendía a los árabes y a los musulmanes".

Para el iman Yahya Pallavicini, vicepresidente de la Comunidad Islámica italiana, "no había ninguna necesidad, para demostrar el amor por Jesucristo, de renegar el amor y la fe por el profeta Mahoma. Los musulmanes tienen dentro de su doctrina el reconocimiento más alto de la figura de Cristo y de la Virgen María. Por eso no entiendo la decisión de renegar la tradición del mensaje islámico: cualquier apostasía es vista con fuerte perplejidad".

El temor de los líderes islámicos en Italia es que el caso de Allam y el bautismo por parte del Papa "excaven un foso incolmable entre las diversas comunidades religiosas". Critican la actitud de la Iglesia de darle al bautismo pontificio de Allam "el máximo relieve mediático", con un ejército de periodistas y operadores de televisión filmando la conversión del famoso musulmán el Jueves Santo en la Basílica de San Pedro.

El miedo se instala en la Sociedad Europea

El miedo se instala en la Sociedad Europea
El caricaturista danés amenazado de muerte es expulsado del hotel en el que se alojaba 

Kurt Westergaard, el caricaturista danés amenazado de muerte por sus dibujos de Mahoma, deberá abandonar el hotel donde se había refugiado tras dejar su casa por razones de seguridad. En una entrevista concedida a la radio pública DR, Westergard dice que la dirección del hotel le pidió que tanto él como su esposa, de 73 y 65 años, respectivamente, dejen el establecimiento por considerarlo un "factor de riesgo".

LD (EFE) En una entrevista concedida a la cadena de radio pública DR, Kurt Westergard, el caricaturista danés amenazado de muerte por dibujar al profeta Mahoma, lamentó que tanto él como su esposa se han quedado sin casa y tendrán que abandonar el hotel donde residían por consejo de los servicios secretos .

El dibujante publicó la famosa caricatura de Mahoma como una bomba activada con turbante hace tres años en el diario Jyllands Posten y desde entonces está amenazado de muerte. El pasado noviembre dejó su casa por consejo de los servicios secretos daneses y desde entonces se alojaba en un hotel.
La semana pasada la Policía danesa detuvo a tres hombres, dos tunecinos y un danés de origen marroquí, sospechosos de preparar un atentado contra Westergaard. A raíz de ello, los principales diarios del país volvieron a publicar la polémica caricatura del profeta, por considerar el complot como un atentado contra la libertad de expresión.
El citado diario danés publicó en septiembre de 2005 una docena de caricaturas del profeta Mahoma, que inicialmente pasaron desapercibidas, pero que meses después provocaron una ola de protestas en varios países de religión islámica, con manifestaciones de protesta que llegaron a provocar más de un centenar de muertos.

Durante toda la semana pasada y hasta el lunes se registraron disturbios y atentados incendiarios contra escuelas y otros locales protagonizados por jóvenes de origen inmigrante en toda Dinamarca. La ola de violencia es atribuida a tensiones entre los jóvenes de la comunidad inmigrante procedente del Tercer Mundo y la Policía danesa y coincidió con la detención de una célula islamista que planeaba asesinar al dibujante.

Carta de Magdi Cristiano Allam

Carta de Magdi Cristiano Allam

 CARTA DE MAGDI CRISTIANO ALLAM

Artículo publicado por Magdi Cristiano Allam, subdirector del Corriere della Sera, el pasado domingo 23 de marzo de 2008, horas después de recibir su bautismo en la Fe cristiana por Benedicto XVI, durante la Vigilia Pascual. El escrito adopta la forma de una carta dirigida al director del diario. La traducción ha sido distribuida por la Fundación Crónica Blanca, de jóvenes periodistas católicos.

En el Corriere Della Sera 

Querido Director:  Lo que voy a contarte se refiere a una elección mía, de fe religiosa y de vida personal, que no quiere de ninguna manera involucrar al Corriere della Sera, del cual me honro de formar parte desde 2003, como uno de sus Vice directores. Te escribo, por tanto, como protagonista del hecho, como ciudadano privado. Ayer de noche me he convertido a la religión cristiana católica, renunciando a mi anterior fe islámica. De esta manera, finalmente ha visto la luz, por gracia divina, el fruto sano y maduro de una larga gestación vivida en el sufrimiento y en la alegría, entre la profunda e íntima reflexión, y su consciente y manifiesta exteriorización. Estoy especialmente agradecido a Su Santidad el Papa Benedicto XVI, que me ha conferido los sacramentos de la iniciación cristiana, Bautismo, Confirmación y Eucaristía, en la Basílica de San Pedro, en el transcurso de la solemne celebración de la Vigilia Pascual. Y he asumido el nombre cristiano más sencillo y explícito: “Cristiano”.
Desde ayer me llamo “Magdi Cristiano Allam”.
Para mí ha sido el día más hermoso de mi vida. Conseguir el don de la fe cristiana el día de la Resurrección de Cristo, de manos del Santo Padre es, para un creyente, un privilegio inigualable y un bien inestimable. Teniendo casi 56 años, es un hecho histórico, excepcional e inolvidable, que señala un cambio radical y definitivo respecto al pasado. El milagro de la resurrección de Cristo ha reverberado en mi alma, librándola de las tinieblas de una predicación donde el odio y la intolerancia con los “diferentes”, condenados acríticamente como “enemigos”, prevalecen sobre el amor y el respeto del “prójimo” que es siempre y en todas partes “persona”. Mi mente se ha liberado del oscurantismo de una ideología que legitima la mentira y la disimulación, la muerte violenta que induce al homicidio y al suicidio, la ciega sumisión y la tiranía, y he podido adherirme a la auténtica religión de la Verdad, de la Vida y de la Libertad. En mi primera Pascua como cristiano, no sólo he descubierto a Jesús, sino que he descubierto por primera vez el verdadero y único Dios, que es Dios de la Fe y de la Razón. 

EL PUNTO DE LLEGADA Mi conversión al catolicismo es el punto de llegada de una gradual y profunda meditación interior, de la cual no habría podido sustraerme, puesto que desde hace cinco años estoy obligado a llevar una vida blindada, con vigilancia fija de mi casa y escolta de policías permanente, a causa de las amenazas y de las condenas a muerte de los extremistas y de los terroristas islámicos, tanto de los que residen en Italia como de otros del exterior. He tenido que preguntarme sobre la actitud de quienes han emitido públicamente las fatwe (declaración por la que cualquiera puede matarlo) de los responsables jurídicos islámicos, denunciándome a mí, que era musulmán, como “enemigo del Islam”, “hipócrita cristiano copto que finge ser musulmán para dañar al Islam”, “mentiroso y difamador del Islam”, legitimando así mi condena a muerte. Me he preguntado cómo es posible que alguien como yo, que ha luchado con convicción y hasta el cansancio por un “Islam moderado”, asumiendo la responsabilidad de exponerse en primera persona a las denuncias del extremismo y del terrorismo islámico, haya terminado por ser condenado a muerte en nombre del Islam, basándose en una legitimación del Corán.
 

Por esto he llegado a comprender que, más allá de la contingencia de los fenómenos extremistas y del terrorismo islámico a nivel mundial, la raíz del mal está inscrita en un Islam que es fisiológicamente violento e históricamente conflictivo.Paralelamente, la Providencia me ha hecho encontrar personas católicas practicantes de buena voluntad que, en virtud de su testimonio y de su amistad, han llegado a ser un punto de referencia en el plano de la certeza de la verdad y de la solidez de los valores. Me refiero en primer lugar a muchos amigos de Comunión y Liberación, con don Julián Carrón a la cabeza. A religiosos como don Gabriel Mangiarotti, Sor Maria Gloria Riva, don Carlo Maurizi y al Padre Yohannis Lahzi Gaid; al descubrimiento de los salesianos, gracias a don Angelo Tengattini y a don Maurizio Verlezza, que culminó en la amistad con el Rector Mayor, don Pascual Chávez Villanueva, y hasta el abrazo con altos prelados de gran humanidad, como el cardenal Tarcisio Bertone, monseñor Luigi Negri, Giancarlo Vecerrica, Gino Romanazzi y, sobre todo, don Bruno Fisichella, que me ha seguido en mi trayectoria espiritual de aceptación de la fe cristiana. Pero, sin duda, el encuentro más extraordinario y significativo en mi decisión de convertirme ha sido el del Papa Benedicto XVI, al que he admirado y defendido como musulmán por su maestría al señalar el ligamen indisoluble entre la fe y la razón, como fundamento de la auténtica religión y de la civilización humana, y al cual adhiero plenamente como cristiano para llenarme de nueva luz en el cumplimiento de la misión que Dios me ha reservado. 

LA ELECCION Y LAS AMENAZAS Querido Director, me has preguntado si no temo por mi vida, sabiendo que la conversión al cristianismo me acarreará una enésima y muy grave condena a muerte por apostasía. Tienes toda la razón. Sé bien a lo que me expongo, pero me enfrento a ello con la cabeza alta, con la espalda derecha y con la solidez interior del que tiene la certeza de la propia fe. Y lo haré aún más después del gesto histórico y valeroso del Papa, quien desde que conoció mi deseo, enseguida aceptó administrarme él mismo los sacramentos de la iniciación cristiana. Su Santidad ha lanzado un mensaje explícito y revolucionario a una Iglesia que hasta ahora ha sido demasiado prudente en la conversión de los musulmanes, absteniéndose de hacer proselitismo en los países de mayoría islámica y callando sobre la realidad de los convertidos en los países cristianos. Por miedo. Por el miedo de no poder ayudar a los convertidos, condenados a muerte por apostasía, y por el miedo de las represalias que podrían tener los cristianos que viven en los países islámicos. Benedicto XVI, con su testimonio, está diciendo que es necesario vencer el miedo y no tener ningún temor de afirmar la verdad sobre Jesús, también a los musulmanes. 

BASTA DE VIOLENCIA Por mi parte, yo digo que ya es hora de poner fin a la arbitrariedad y a la violencia de los musulmanes que no respetan la libertad de elección religiosa. En Italia hay millares de convertidos al Islam que viven serenamente su nueva fe. Pero también hay millares de musulmanes convertidos al cristianismo, que son constreñidos a silenciar su nueva fe por miedo de ser asesinados por los extremistas islámicos que están entre nosotros.
Por una de esas “casualidades” en las que se ve la mano discreta del Señor, mi primer artículo escrito en el Corriere el 3 de setiembre de 2003, se titulaba “Las nuevas catacumbas de los islámicos convertidos”.
 Era una investigación sobre algunos neo-cristianos que denunciaban en Italia su profunda soledad espiritual y humana, debida a la pasividad de las instituciones del estado, que no protegen su seguridad, y al silencio de la propia Iglesia. Por eso espero que del gesto histórico del Papa y de mi testimonio obtengan el convencimiento de que ha llegado el momento de salir de las tinieblas de las catacumbas y de afirmar públicamente su voluntad de ser plenamente ellos mismos. Si aquí, en Italia, en la cuna del catolicismo, en nuestra casa, no estamos en condiciones de garantizar a todos la plena libertad religiosa, ¿cómo podremos ser creíbles cuando denunciamos la violación de esta libertad en otras partes del mundo? Ruego a Dios que esta Pascua especial lleve a la resurrección espiritual del espíritu a todos los fieles en Cristo que hasta ahora han sido dominados por el miedo.

¡Esto es Europa, imbéciles!

¡Esto es Europa, imbéciles!

¡Esto es Europa, imbéciles!. En algunos europeos todavía late el espíritu de la vieja Esparta

Infokrisis.- Soplan vientos de conflicto en Europa Occidental. Nuestra clase política ha creído que puede comprar y vender a cualquiera. Han creído -insensatos- que comprarán al Islam como han comprado a los sindicatos o desmovilizado a la sociedad civil. Hay creído que bastarían las vanas palabras que seducen a las masas occidentales -"multiculturalidad", "integración", "derechos de las minorías", "mestizaje", "laicismo", "alianza de civilizaciones"- para aplacar al Islam, civilizarlo y encarrilarlo por la senda por la que discurre Europa desde el Renacimiento. Insensatos, ingenuos y, si se nos apura, tontos de baba, aquellos por cuya mente hayan pasado estas peregrinas ideas.

Escribimos estas líneas justo cuando en Dinamarca se ha detenido a un grupo de fanáticos que intentaban preparar un atentado contra el autor de las caricaturas de Mahoma publicadas hace ahora dos años. Cuando se tiene como vecinos a gente así cualquier convivencia es imposible. Es el Islam: está en Europa, entre nosotros, ha llegado para convertir nuestro continente en "tierra islámica". ¿Podíamos pensar que iba a ser de otra manera? Están en su derecho, es lo que prescribe su fe. Al menos creen en algo, por extraño, lejano e inaceptable que a nosotros nos parezca.

La diferencia demográfica juega a su favor y la estupidez de nuestra clase política también. Cuando, hacia el 2020, existan sobre nuestro continente 15 millones de islamistas, no cabe la menor duda de que la vida en la Vieja Europa será completamente diferente.

No albergamos la menor duda sobre el resultado terrible de la confrontación para la que tenemos fecha fija y que adquirirá los rasgos de una guerra civil, racial, religiosa y social. Ellos sólo quieren guerras santas.

Pues bien, no se van a encontrar solamente a un grupo de políticos incapaces y corruptos, habituados a la componenda, al pacto y a la traición, no van a encontrar solamente a usureros que solamente piensan en comprar al peso a otros para luchar por sus propios intereses, ni van a encontrar solamente a colgados con un porro entre los labios, esnifadores habituales de coca o pastillosos compulsivos. Van a encontrar a hombres y mujeres dispuestos a luchar por lo que es suyo, por su futuro y el de sus hijos, en nombre de los viejos valores que han hecho a Europa.

En este combate, como en todos los que vale la pena luchar, habrá vencedores y vencidos. O el resultado de esta lucha será la islamización total de Europa a lo largo del siglo XXI, o el combate se saldará con su expulsión de la sagrada tierra de Europa... no hay -tampoco aquí- una tercera vía.

Volverán a la tierra que nunca debieron abandonar. Vinieron en pateras y algunos volverán en cargueros a sus costas, a la otra orilla del Mediterráneo. Pero no irán solos. En las bodegas irán también esos políticos responsables del conflicto. A fin de cuentas los islamistas luchan por el triunfo de una idea, mientras que nuestra clase política lucha solamente por medrar, sin mesura y sin freno. Aparte del escupitajo en la cara, éstos no merecen nada más que un billete de ida a la otra orilla del Mediterráneo.

Que nuestra clase política se vaya haciendo a la idea de que la confrontación es inevitable como la única salida para evitar la islamización del continente, y que esa confrontación terminará con el advenimiento de una nueva situación en la que la vieja clase política responsable de la confrontación, junto a la clase política europea cuya incapacidad y estupidez habrá hecho posible el que se llegue a la misma -por su ambición desmedida, por su irresponsabilidad, por la dejación de su responsabilidad histórica- no tendrá lugar en el nuevo amanecer de Europa.

Hay un texto que debe ser considerado como inspirador por parte de todos los que estén dispuestos a asumir un lugar en la lucha en defensa de la libertad de Europa y de la supervivencia de la cultura de nuestros padres. Es la carta escrita por un soldado espartano la noche antes del desenlace de la batalla de las Termópilas. Leedlo, porque entre sus líneas se respira todavía el aroma que dio a Europa los mejores momentos de su Historia:

Yo, que he de morir mañana...

"Yo, que mañana he de morir, escribo estas letras a la luz de unas antorchas esperando que amanezca. Contemplo el resplandor de las estrellas, y su brillo es muy diferente de la lobreguez que envuelve a los cadáveres que se extienden frente a mí, los mismos que tiñen de rojo el barro que piso, y cuyo olor acre me repugna tanto como saber que mañana yo seré uno más entre ellos. Yo, Agatocles, soldado espartano, hago guardia en el desfiladero de las Termópilas, sé que hoy nos han rodeado, y que este lugar será mi tumba, y al pensarlo mi estómago se encoge de frío, como si la gelidez de la muerte quisiera invadir ya mi cuerpo. Por eso escribo con mi letra menuda, y al hacerlo mis manos dejan de temblar y siento que mis temores se difuminan. No, no intentar huir al resguardo de la oscuridad; en su lugar escribo, y estas letras hablarán por mí cuando yo esté muerto, ellas explicarán por qué acepto mi destino; sí, serán ellas las que darán cuenta de los motivos de los que aquí esperan la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres justos, que fuimos elegidos entre aquellos que más despreciaban las riquezas y el lujo, y que nunca nos hemos dejado corromper por el oro; pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente. En Corinto vimos por primera vez oro y plata en abundancia, y nos arrojamos sobre él ansiosos de botín, pero al poco vimos al hermano pelear con el hermano por una copa de plata, o a hombres que habían luchado codo con codo disputar por una esclava de ojos verdes.

Leónidas nos vio poseídos por la codicia y nos convocó en el ágora. Allí arrojó lo que le había correspondido al suelo y dijo: «Ahí tenéis mi parte, mataos por ella». Los trescientos hombres de su guardia nos avergonzamos y nos desprendimos de nuestras riquezas de igual manera. Desde esa noche abandonamos los palacios de mármol y dormimos fuera de la ciudad, al cobijo de nuestras tiendas de lino. Todos los hombres del ejército de Esparta nos alabaron y dijeron: «Éstos son hombres justos que no se dejan corromper», pero se repartieron nuestro oro, y a nosotros no nos importó, porque habíamos visto el precio de la opulencia, y nos pareció tan alto que ni uno solo de los trescientos tuvo ánimo para permanecer en la ciudad.

Por eso, cuando distinguimos a Jerjes en la colina vestido de seda engarzada con piedras preciosas, le despreciamos. Sin embargo, aquella misma tarde nos ofreció un carro cargado de oro a cambio de dejar el paso franco y nosotros sentimos de nuevo el gusano de la codicia en nuestro interior, y creo que nadie se vio libre de desear esas riquezas y abandonar el desfiladero y vivir; pero Leónidas se puso frente a nosotros. Él nos conoce y por eso no habló de honor, gloria, o patria, porque sabía que en esta ocasión esos términos sonarían huecos a nuestros oídos frente a la palabra vida. «Quizás alguno todavía desea vivir en Corinto», dijo, «el que quiera puede coger su parte y abandonarme. Al que lo haga le recomiendo que cargue mucho oro para olvidar el rostro de los amigos que deja atrás, y le hará falta aún más para olvidar la sangre de los que morirán por su traición más allá del desfiladero». Eso dijo, y luego guardó silencio, y nadie se movió, y ni uno solo de noso­tros arrojó las armas, y por un momento, sólo por un momento, nos regocijamos de estar allí junto a nuestro rey. Así fue, y quien diga lo contrario merece la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres de gran valor, que no tememos la muerte y despreciamos el filo de las armas de los enemigos. Yo, en verdad os digo, que quien dice esto miente, que al ver las filas del enemigo erizadas de armas se nos encoge el corazón y tememos el corte del acero y el dolor de las heridas; pero mucho peor que este dolor nos parece sufrir el desprecio del amigo que combate a nuestro lado, la vergüenza de la mujer que espera nuestro regreso, o el repudio del anciano que un día luchó por nosotros. Por todo eso dominamos nuestros temores y luchamos poseídos de una furia salvaje que resplandece en nuestros ojos, pero esa mirada no es de odio al enemigo, sino de espanto por saber que la parca camina siempre a nuestro lado y que cualquiera puede ser el próximo. Así es, y quien diga lo contrario merece la muerte.

De nosotros, los espartanos de la guardia del rey Leónidas, dicen que somos hombres leales y luchamos por la libertad de los ciudadanos helenos, por la justicia y la ley, pero en verdad yo os digo que quien dice esto miente. Mañana al amanecer embrazaremos nuestros escudos y, tras empuñar las lanzas, se escucharán nuestros himnos de guerra resonar en el desfiladero, y cargaremos contra las hordas de los bárbaros. Yo avanzaré hombro con hombro ocupando mi puesto en la falange cerrada, y sentiré el calor, la luz del sol, el olor del hierro, el sudor de los hombres, sabiendo que todo eso lo haré por última vez. Y mi lanza se llenará de sangre, y mataré diez bárbaros, o cien, o mil, pero esto valdrá de poco, porque mi vientre será atravesado por las lanzas del enemigo y moriré, pero no lo haré por la libertad de los helenos, ni por la justicia y la ley, ni siquiera moriré por Esparta. Moriré por no verme esclavo, arrastrando la cadena de la servidumbre por los desiertos de Media; moriré por vengar a Agesilao, mi amigo, al que vi caer ayer atravesado por una flecha egipcia; moriré junto a Arquíloco, que me ha cubierto el flanco con su escudo en diez batallas y mañana me lo cubrirá por última vez; moriré por Leónidas, que nos conduce a la muerte, pero al que le estamos agradecidos porque antes hizo de nosotros hombres.

Mañana, cuando la noche caiga, de la guardia del rey Leónidas sólo quedará un grupo de cuerpos sin vida, y después un puñado de huesos, y después un puñado de polvo, y después nada. Quizás entonces, cuando se haya olvidado el nombre de Esparta, e incluso el vasto imperio del Rey de Reyes haya sucumbido al olvido, alguien recordará nuestro sacrificio y verá que por nuestra muerte fuimos justos, valientes y leales, y todo lo que no llegamos a ser en vida, y entonces dirá: «los espartanos de la guardia del rey Leónidas murieron hace mucho, pero su recuerdo permanece inmortal». Así será, y quien diga lo contrario merecerá la muerte.

© Ernesto Milà - Infokrisis - Infokrisis@yahoo.es - http://infokrisis.blogia.com

¿Dónde ha ido a parar la libertad de expresión en Holanda?

Holanda rehén de la ira islámica



Ninguna TV de Holanda quiere emitir la cinta antiislámica de Geert Wilders

LA HAYA. La película del legislador holandés antiislámico Geert Wilders sobre el Corán, controvertida ya desde antes de su difusión pública, no será emitida por la televisión en Holanda.
Ni las cadenas privadas ni las públicas quieren emitir la película, dijo Wilders, por lo que, añadió, ya reservó un espacio en internet en el que mostrar la cinta a partir de fines de este mes.

La película, cuyo contenido es hasta ahora totalmente desconocido, está causando revuelo desde hace meses. Debido a las controvertidas declaraciones que Wilder hizo hasta ahora sobre el islam, se espera que también la película sea una provocación.

El legislador reclamó en el pasado, por ejemplo, la prohibición del Corán, al que comparó con el libro antisemita «Mi lucha» de Adolf Hitler. Además, calificó de «bárbaro» al profeta Mahoma. El gobierno en La Haya teme que debido a la película se produzcan actos de venganza de musulmanes en Holanda o contra instalaciones holandesas en otros estados.

Fuente: ABC.es

Crece el temor de la OTAN y Holanda por el polémico filme contra el islam.

Sin que se haya visto todavía ni un segundo de su cortometraje contra el islam, el político derechista holandés Geert Wilders ha logrado poner ya a medio mundo en alerta. Mientras que el Gobierno neerlandés está informándose de si por ley puede prohibir su emisión para evitar así la ira islamista contra intereses holandeses, la OTAN mostró ayer su preocupación por las consecuencias que el documental puede tener para las tropas en Afganistán.

El secretario general de la OTAN, el también holandés Jaap de Hoop Scheffer, mantuvo la semana pasada una reunión con el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, que le preguntó por la película. "Le expliqué que Holanda no puede prohibir el filme pero que comparto la preocupación sobre las consecuencias para los casi 50.000 militares en Afganistán", dijo de Hoop Scheffer.El cortometraje, que se titula Fitna (una palabra procedente del Corán que se puede traducir como guerra civil o división en el islam), se difundirá seguramente este mes a través de un canal de internet.
El primer ministro de Holanda, Jan Peter Balkenende, rogó el viernes a Wilders que desista de emitirlo por las graves consecuencias que puede tener.

AZAFATAS CON MIEDO

"No me alegra mucho la información que recibimos de los servicios de espionaje", afirmó el premier. No se descartan atentados, un boicot de países petroleros o ataques contra las tropas. "Y hay azafatas que ya no se atreven a volar a según qué destinos", señaló Balkenende como ejemplo.

El domingo, unos 1.000 afganos se manifestaron tanto contra la película como contra las viñetas danesas de Mahoma, el precedente que no hace más que aumentar la preocupación por lo que puede pasar una vez que Fitna se pueda ver en todo el mundo.De momento, el Gobierno holandés no quiere ni puede prohibir la emisión, porque vulneraría el derecho a la libertad de expresión, pero los abogados del Estado ya están buscando otras fórmulas legislativas para lograr esa prohibición.El propio Wilders, que ya está amenazado por islamistas extremistas desde hace años y que reside en un lugar secreto y vigilado, insiste en que él no se arrodillará ante el islam, "tal como ya ha hecho el Gobierno".

EL PERIÓDICO

Dinamarca en jaque por el Islam

Dinamarca. Un país en jaque por el islam radical

Agha Momamed Nadeem llegó hace 30 años a Dinamarca.

«Entonces -cuenta mientras atiende a los primeros clientes en su carnicería "halal" en el barrio de Norrebro en Copenhague- cuando los daneses veían a una persona con el pelo negro, casi te invitaban a casa, para ver algo exótico y saber cosas de países lejanos. Ahora todo el mundo está cerrado a cal y canto». La sociedad danesa, en efecto, se ha roto.

Esta semana, hasta el líder de la oposición socialista ha dicho públicamente que los musulmanes que no se sientan integrados deberían «irse a Oriente Medio».
El segundo episodio de las caricaturas de Mahoma ha acabado con el espejismo de una Dinamarca apacible y todo lo que era políticamente correcto en el trato con la comunidad musulmana ha saltado por los aires. Si hace un año fue un conflicto entre un pequeño país nórdico y el orbe islámico, irritado por la publicación de unos dibujos que fueron considerados blasfemos, ahora es una reacción casi alérgica de gran parte de la sociedad danesa contra la resistencia de muchos musulmanes a acomodarse a los valores democráticos que han hecho de este país uno de los mejores lugares del mundo para vivir.

Las noches de disturbios en Copenhague, escuelas y coches quemados (que poco a poco empiezan a remitir) y las amenazas de un nuevo boicot comercial han tenido un efecto que en otros tiempos habría parecido imposible: en vez de buscar el apaciguamiento timorato, todos los partidos se han unido para combatir sin fisuras las posiciones de los dirigentes de la comunidad musulmana.

Cuando hace una semana hubo una manifestación de militantes islámicos y se pudo ver a los representantes de organizaciones moderadas como la «Sociedad Islámica» junto a los extremistas de Hibz-ut-Tahir, hasta el líder del Partido Socialdemócrata (en la oposición) Villy Sovnd quemó públicamente las naves en sus relaciones con la comunidad musulmana diciéndoles que «si quieren vivir en una dictadura religiosa, peor para ellos, pueden elegir cualquier país de Oriente Medio donde estas dictaduras existen».

Todos a una

La segunda parte del episodio de las caricaturas de Mahoma empezó el pasado 12 de febrero, cuando la policía detuvo a tres personas, dos tunecinos y un marroquí nacionalizado danés, acusándoles de planear el asesinato del dibujante del Jyllands-Posten, Kurt Westergaard.

El dibujante ha pasado a la clandestinidad, pero a diferencia de lo que sucedió el año pasado, en este caso los diarios no esperaron ninguna explicación y toda la prensa del país publicó de nuevo las caricaturas para demostrar que no se sentían amedrentados en la defensa de la libertad de expresión.
Los tunecinos han sido expulsados, y el ciudadano danés está en su casa a la espera de juicio. Para los musulmanes se trata de una doble provocación, una de la policía y otra de los diarios. Por las noches, grupos de jóvenes desafían a la policía quemando coches y papeleras desde hace casi dos semanas.

Hace tan sólo diez años nadie habría podido prever que en Dinamarca se desataría esta tensión intercomunitaria, casi balcánica. Nadie podría haber dicho que habría allí ciudadanos que preferirían el totalitarismo teocrático a la sociedad avanzada y tolerante donde viven o en la que han nacido.
Pero no sólo son los daneses de origen cristiano los que han roto el tabú del convencionalismo bienpensante. También los musulmanes se atreven a decir que se sienten más musulmanes que daneses o que se consideran miembros de la comunidad musulmana universal.

De repente, se encuentra uno un taxista nacido en Copenhague de una familia que dejó Turquía para huir de la miseria, que no piensa en otra cosa que en el advenimiento del califato universal, «en Andalucía también, naturalmente», como solución a todos los problemas: «Ni capitalismo ni comunismo: el islam es la solución».

Ver a un marroquí, que lleva más de treinta años en Dinamarca, salir corriendo de su tienda de productos marroquíes para no perderse la oración de media mañana en la mezquita de Norrebro, hace un tiempo no habría llamado la atención: ahora a muchos daneses les irrita, y -lo que es nuevo- no se lo callan.

Morten Messerschmidt, portavoz de asuntos europeos del Partido Popular Danés (DF) lo tiene claro también: «Los daneses han dejado de pensar que la culpa de que la integración no funcione es suya y están abriendo los ojos, se dan cuenta de los problemas se crean cuando no se quiere aceptar la realidad. No es razonable que una minoría que insiste en no aceptar los valores de la sociedad democrática quiera imponernos los suyos».

El DF es un partido de extrema derecha, que apoya desde fuera al Gobierno liberal-conservador de Anders-Fogh Rasmusse, que depende de sus diputados para mantener la mayoría. Probablemente no lograrán que se aprueben todas sus propuestas de restringir la llegada de nuevos emigrantes musulmanes, pero lo intentarán: «A mí no me molesta que me digan que soy islamófobo, porque reconozco que lo soy».

El Gobierno está obligado a buscar maneras más suaves para resolver un problema que existe, y la ministra de integración Birthe Ronn Hornbech se ha reunido con los principales representantes de las organizaciones islámicas. Pero a efectos reales, no ha servido de gran cosa.

Mientras que para el portavoz del centro islámico «Wakf», Ahmed Harby, ha sido una reunión emblemática, tan satisfactoria que se acuerda perfectamente de «las dos horas y 20 minutos» que estuvo en el despacho de la ministra y de la «atmósfera positiva» que detectó, la líder del Partido Popular Pia Kjarsgard ha dicho que le parece «tonto e inocente pensar que puede salir algo constructivo de una reunión así».
Hasta Naser Khader, un diputado de origen musulmán que por ello se ha hecho muy famoso en Dinamarca, ha dicho que las organizaciones islámicas «son especialistas en decir una cosa y hacer otra».

Otro de los cambios desde el año pasado es que el imán de la mezquita más importante de Copenhague y el que llevó a Egipto la polémica de las caricaturas, Abu-Laban, ha muerto.
Sin su liderazgo, la capacidad de influencia de la comunidad se ha reducido bastante, pero no la actividad de los fieles.
Anteayer, en la oración del viernes se leyó un comunicado en árabe y danés para contar a los fieles los resultados de la reunión: exigen que se detengan lo que consideran «leyes de excepción» invocadas en la lucha contra el terrorismo y piden diálogo «para una integración sin renunciar a nuestras tradiciones islámicas». Y la guinda de su propuesta es la convocatoria de una gran conferencia internacional «entre Dinamarca y el mundo musulmán» para establecer «un diálogo civilizado que nos lleve a las raíces del problema».
Es posible que hace diez años una propuesta como ésta hubiera tenido más resonancia. En estos tiempos no parece que quede mucho espacio para ese «diálogo civilizado». «Al menos, con nosotros que no cuenten» responde Messereschmidt».

Salas de oración para los musulmanes en los colegios alemanes

Salas de oración para los musulmanes en los colegios alemanes

Los colegios alemanes deberán crear salas de oración para musulmanes

Un tribunal de Berlín reconoce el derecho de un alumno a rezar en su escuela   |  Los jueces sostienen en su fallo que la libertad de religión conlleva también la libertad de su práctica

Isidre Ambrós | Berlín. Corresponsal | 13/03/2008 

La justicia alemana dictó ayer una sentencia que amenaza con crear polémica dentro y fuera del país. El tribunal administrativo de Berlín ha reconocido el derecho de los alumnos musulmanes a rezar en los centros educativos de la ciudad y ha sugerido la creación de salas de oración para estos estudiantes.

Esta decisión judicial, que ayer mismo ya fue apelada por las autoridades de la capital alemana ante una instancia superior, se convertiría en vinculante para todas las escuelas del país si se confirma el fallo. En este caso todos los colegios alemanes deberían habilitar una sala de oración para que los alumnos puedan practicar su religión allí sin ser molestados ni molestar a nadie.

Este caso tiene su origen en una denuncia presentada por un estudiante musulmán de catorce años del instituto Diesterweg, del barrio berlinés de Wedding, uno de los más desfavorecidos de la capital. El muchacho había reclamado su derecho a rezar al menos una vez al día durante una pausa o a una hora en la que no tuviera clase, publica el periódico de la ciudad Berliner Zeitung.

El bachiller y sus padres decidieron presentar esta denuncia contra el colegio después de que la dirección del centro prohibiera al muchacho rezar en sus instalaciones. Los responsables del instituto apelaron a la neutralidad del Estado, que proscribe que los alumnos practiquen su religión en los centros educativos.

La dirección del instituto decidió tomar cartas en este asunto el pasado mes de noviembre. Fue en estas fechas cuando encontró a este bachiller y a otros siete compañeros aprovechando una pausa escolar para rezar en un pasillo de cara a La Meca. Acto seguido llamó a los padres de los alumnos y les comunicó la imposibilidad de permitir estas prácticas religiosas.

Ahora, sin embargo, el tribunal administrativo de Berlín ha puesto en cuestión esta forma de actuar. Los jueces, en su fallo, han dictaminado que la libertad de religión conlleva también la libertad de su práctica.

La justicia berlinesa incide especialmente en que el alumno del instituto Diesterweg de Wedding pretende ejercer sus prácticas religiosas en privado. Es decir, con sus rezos, no afecta directamente ni al profesorado, ni al resto de los alumnos. Por estas razones, los jueces consideran oportuno que la dirección de la escuela, "de acuerdo con el interesado, cree las condiciones adecuadas" para que pueda rezar sin ser molestado en una habitación del propio centro, según el Berliner Zeitung.

Este diario afirma que los jueces han basado su fallo en el principio de que para que se desarrolle una convivencia pacífica en una escuela laica es necesario que se respeten y toleren las convicciones religiosas de los demás. Un principio especialmente válido en los colegios del barrio de Wedding, donde un tercio de la población es de origen extranjero y el bilingüismo es habitual.