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EUROKRISIS

Entrevista a Magdi Crsitiano Allam

Entrevista a Magdi Crsitiano Allam

Entrevista con Magdi  Cristiano Allam 

EL SUBDIRECTOR DEL 'CORRIERE DELLA SERA' ES UNO DE LOS MAYORES EXPERTOS EN ISLAM. EL PASADO SABADO FUE BAUTIZADO POR EL PAPA EN LA BASILICA DE SAN PEDRO, MATERIALIZANDOSE ASI SU CONVERSION AL CATOLICISMO. EL GESTO HA DESPERTADO LA IRA DE LOS ISLAMISTAS EN TODO EL MUNDO

IRENE HDEZ. VELASCO


CARGO: Columnista, subdirector del 'Corriere della Sera' y especialista en Oriente Próximo / EDAD: 55 años / FORMACION: Licenciado en Sociología por la Universidad de la Sapienza de Roma / CREDO: Católico / SUEÑO: Que los musulmanes puedan convertirse al catolicismo con la misma libertad y visibilidad con la que los católicos lo hacen al islam. Magdi Allam es un hombre delgado y de aspecto frágil. Y parece aún más desvalido en medio de los tres fornidos guardaespaldas que constantemente le acompañan. Aunque él está tan habituado a su presencia que no se siente cohibido ante ellos. Hace ya cinco años que este ensayista y periodista nacido en Egipto, pero afincado en Italia desde hace 35 años, vive con escolta policial, a causa de las amenazas de muerte proferidas contra él por extremistas islámicos.

No en vano, y muerta Oriana Fallaci, este subdirector del Corriere della Sera que en breve presentará en España su libro Vencer el miedo se ha convertido en el mayor fustigador público que hay en Italia contra el islam y en defensor a ultranza de la civilización occidental. Pero tiene algo de lo que la Fallaci y tantos otros detractores de la religión musulmana carecen: un conocimiento privilegiado del islam, asequible sólo a alguien que ha vivido ese credo desde dentro.

Pero después de 55 años viviendo como musulmán, Magdi Allam se convirtió el pasado sábado al catolicismo. Su bautismo, oficiado por Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, ha desencadenado un alud de críticas por parte de musulmanes radicales, moderados e incluso de católicos. Y una nueva condena a muerte contra él, dado que muchos terroristas islamistas defienden que la apostasía del Corán se debe de castigar con la pena capital.

PREGUNTA.- ¿Se esperaba la riada de protestas y reacciones que ha provocado su bautismo?

RESPUESTA.- Déjeme en primer lugar señalar que la mayoría de las reacciones que estoy recibiendo son de afecto y de solidaridad. Pero, por supuesto, daba también por sentado que iba a haber reacciones críticas, duras e incluso violentas. Es algo que me duele, pero a la vez me reafirma en la decisión que he tomado.

P.- Usted lleva cinco años condenado a muerte por los extremistas musulmanes por decir cosas como que el islam es una religión fisiológicamente violenta. ¿En qué basa esa afirmación?

R.- Permítame antes que le explique algo. Yo soy una persona a punto de cumplir 56 años, nacido y criado como musulmán en un contexto particular que me ha llevado a estudiar en una escuela católica en El Cairo y a trasladarme después a Italia, donde estudié en la Universidad. Siempre he estado fuertemente interesado en la dimensión de los valores. Obviamente, he conocido bien el islam desde dentro, he frecuentado a muchísimos musulmanes y sé de qué hablo cuando hablo de esta religión. Y es necesario, además, tener en consideración que desde hace cinco años vivo bajo protección policial, porque a causa de mis opiniones he sido condenado a muerte y repetidamente amenazado por extremistas y terroristas islámicos, empezando por algunos que operan fuera de Italia como Hamas, pero también de otros con base en Italia. Esta situación no es un mero detalle en mi vida. Desde el momento en el que he sido condenado a muerte, mientras yo me empeñaba en promover un islam moderado en Italia, me he sentido obligado a reflexionar sobre este credo. A preguntarme si el islam es compatible con los valores que son el fundamento de nuestra humanidad. Me he visto obligado a hacerme esa pregunta porque lo que estaba en juego era mi propia vida.

P.- ¿Y a qué conclusión ha llegado?

R.- El Corán, la obra y las palabras de Mahoma son incompatibles con los valores fundamentales de nuestra civilización occidental, es decir, con la concepción de la vida como un don sagrado desde el nacimiento hasta la muerte, con el pleno respeto de la dignidad de la persona (incluida la igualdad entre hombres y mujeres) y con la libertad de elección del individuo. Si no fuera así, yo no habría abandonado la religión islámica. Pero si he decidido convertirme al catolicismo es porque estoy completamente desilusionado de la posibilidad de reformar el islam desde dentro.

P.- ¿Quiere decir que no cree que exista un islam moderado?

R.- Yo creo que el islam en cuanto religión que tiene en el Corán su fundamento doctrinal es una realidad que no admite reformas. De hecho, está concebido para ser intocable, inmodificable y, por tanto, no interpretable. Creo que efectivamente no se puede hablar de un islam moderado. Pero otra cosa son los musulmanes, entre quienes sí existen moderados. Hay musulmanes que tienen unos valores y compatibilizan su fe con la razón. Con ellos no sólo es posible el diálogo, sino que es un deber. Yo estoy a favor del diálogo con los musulmanes, pero siempre que, como punto de partida, éstos reconozcan que la vida es un don sagrado y defiendan la libertad de la persona y la libertad de elección del individuo. Estos son valores innegociables e inalienables previos a cualquier negociación y que representan la esencia de nuestra humanidad.

P.- Sin embargo, su conversión al catolicismo no sólo ha provocado la ira de los fundamentalistas islámicos. Los mismos 138 intelectuales musulmanes moderados que recientemente enviaron una carta al Papa abogando por el diálogo interreligioso también han sido muy críticos con su bautismo a manos de Benedicto XVI.

R.- ¿Moderados, dice usted? Han escrito una carta muy dura al Papa intimándole a romper cualquier relación conmigo y han condenado mi conversión como un gesto de apostasía. Eso confirma que no puede existir moderación si antes no se comparten unos valores fundamentales que hoy por hoy están absolutamente ausentes. Estos 138 musulmanes que usted me señala no son moderados, son falsos moderados que tratan a través de juegos de palabras de esconder sus intenciones verdaderas y su auténtica realidad ideológica.

P.- ¿Por qué muchas personas en Europa no ven el islam de la misma manera que usted?

R.- Occidente está enfermo de relativismo en el plano cognitivo, cultural, religioso y ético. Este relativismo ha llevado a imaginar que todo y todos están sobre el mismo plano y que se debe apreciar todo y a todos prescindiendo del contenido, que no se deban usar parámetros valorativos y críticos ante realidades diversas para no herir su susceptibilidad. Ese relativismo es el que en el plano político ha producido lo políticamente correcto, esa actitud que por nada del mundo quiere crear tensiones con los otros, que prefiera la autocensura como mecanismo para prevenir reacciones negativas por parte de los otros. En el plano social, el relativismo ha producido el multiculturalismo, un modelo de convivencia social que se imagina que es suficiente regalar la libertad y los derechos a todos para que esta libertad y estos derechos se conviertan automáticamente en patrimonio de la colectividad. Sin embargo, el resultado ha sido el opuesto. Porque la libertad y los derechos sin vínculos, y sobre todo sin un común aglutinante fundado sobre el equilibrio entre los derechos y los deberes, ha hecho que se creara un vacío en el plano de la identidad y que se produjera el desmoronamiento del tejido social.

P.- Sin embargo, algunas acciones por parte de Occidente, como por ejemplo la invasión de Irak, también han contribuido a insuflar el fundamentalismo islámico, ¿no cree?

R.- Occidente cree que la violencia del terrorismo islámico es de naturaleza reactiva, y no de naturaleza agresiva como en realidad es. Este Occidente se considera culpable de todos los males sobre la faz de la Tierra. Si alguno se hace saltar por los aires en alguna parte del mundo o si una bomba estalla donde sea, Occidente considera que es culpa suya. Occidente no se ha enterado de que hay en marcha una guerra mundial globalizada desencadenada por el terrorismo islámico y dirigida a imponer su poder a través de una suerte de califato globalizado aprovechando los regímenes en el poder en los países de mayoría musulmana y tratando de condicionar lo más fuertemente posible a los gobiernos occidentales, presionando a los elementos más radicales de los musulmanes presentes en esos países. Pero, por desgracia, Occidente hasta ahora no lo ha entendido.

P.- No sólo los musulmanes han criticado su conversión. También lo han hecho muchos católicos, asegurando que quizás no era necesario que le bautizara el Papa en persona, en la Basílica de San Pedro, durante la vigilia pascual y en una ceremonia retransmitida en directo por la televisión italiana...

R.- Yo realmente no alcanzo a comprender cómo algunos católicos pueden llegar a pensar que sea un escándalo el que yo me haya convertido en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, y a considerar como un agravante el que haya sido el Papa el que haya administrado el sacramento del bautizo y de la eucaristía. El mensaje que dan estos católicos es que bautizarse, convertirse a la religión católica, es una especie de vergüenza que habría que realizar sólo secretamente, a escondidas. A mí lo que me ha distinguido como musulmán es haber sido un espíritu libre. Siempre he dicho lo que he pensado, y siempre he hecho lo que pensaba. He intentado en todo momento ser plenamente yo mismo. Y continuaré haciéndolo de católico.

P.- ¿Cómo explica entonces que muchos católicos consideren su bautismo como una provocación?

R.- La conversión es un derecho, un acto de libertad, no una provocación. Estamos hasta tal punto sometidos al pensamiento relativista, estamos hasta tal punto subyugados del miedo al terrorismo islámico, que terminamos creyendo que el ejercicio de una libertad y de un derecho puede ser considerado una provocación. Esto significa que este Occidente ya se ha sometido al terrorismo de cortarse la lengua, de aquéllos que han logrado imponer la autocensura para no decir lo que verdaderamente se quiere decir y decir en cambio lo que ellos desean oír.

P.- ¿Y por qué cree que el Papa ha querido bautizarle en persona, sabiendo quizás que podía ser fuertemente criticado por ello?

R.- Si el Papa ha decidido voluntariamente llevar a cabo el gesto de bautizarme, creo que ha tenido fuertes motivos para hacerlo. A mí lo que me parece es que el suyo ha sido un gesto de gran sabiduría y de gran valentía, porque ha antepuesto las razones de la fe a las de la diplomacia y la política, que es lo que debe hacer un Pontífice que encarna un poder esencialmente espiritual. Yo creo que los católicos, sobre todo aquéllos que son grandes prelados de la Iglesia católica, deberían tener mayor respeto por el Papa, que es el vicario de Cristo en la tierra. Lo que está ocurriendo en algunos sectores de la Iglesia críticos con el Papa es una confirmación de que el relativismo ha terminado por contagiar a la propia Iglesia. Yo estoy totalmente a favor de Benedicto XVI. Y no sólo ahora. También estaba de su lado cuando era musulmán. Soy uno de los pocos periodistas de las grandes cabeceras italianas que ha defendido de manera extrema y absoluta al Papa tras su discurso de Ratisbona el 12 de septiembre de 2006. Y no he defendido sólo el derecho a la libertad de expresión del Papa, le he defendido también por el valor de lo que dijo. Yo apoyo lo que dijo en Ratisbona.

P.- Federico Lombardi, el jefe de la oficina de prensa del Vaticano, precisaba el jueves que el Papa le haya bautizado no significa que comparta sus ideas respecto al islam. ¿Qué le parece?

R.- Pues algo obvio. Faltaría más.

P.- ¿Teme que su bautismo pueda desencadenar reacciones violentas contra usted o contra Benedicto XVI?

R.- Analicemos lo que los islamistas están tratando de hacer, el juego sucio que están siguiendo. En primer lugar, tratan de criminalizarme, diciendo que Magdi Allam jamás ha sido musulmán porque nunca ha sido practicante, que en realidad no se puede hablar de conversión porque no era un musulmán. También dicen que soy un vendido a Israel, esgrimiendo en ese sentido que mi último libro se llama Viva Israel.

Dicen, asimismo, que estoy a sueldo de Israel, por haber obtenido el premio internacional Dan David que concede una fundación israelí y que he compartido con otros tres periodistas, incluido otro musulmán de Indonesia. En fin, afirman que he traicionado el islam. Mi criminalización busca desacreditar al Santo Padre. Me criminalizan para poder atacar al Papa, ése es su verdadero objetivo y debemos ser conscientes de ello. Pero, por desgracia, por culpa de los católicos que ya han expresado sus críticas y su contrariedad a mi conversión a manos del Papa y de los famosos 138 moderados musulmanes, se esta creando un clima bastante feo, el mismo que suele preceder a las explosiones de violencia.


«Bautizarme ha sido lo más importante de mi vida, he renacido»
¿Cómo ha cambiado su vida desde el pasado sábado, cuando fue bautizado?

- Me siento más sereno, más tranquilo, más feliz. Siento una absoluta sintonía entre los valores en los que siempre he creído y el contexto espiritual, cultural y social del catolicismo, la religión a la que me he unido. Me siento fuerte y determinado a seguir luchando para afirmar la verdad, la vida y libertad.

¿Qué sintió al ser bautizado por el Papa?

- Una alegría inmensa. Durante las tres horas anteriores al bautismo estuve nerviosísimo, porque era consciente de que iba a ser el hecho más importante de mi vida. De hecho, bautizarme ha sido como renacer.

¿Conocía a Benedicto XVI de antes?

- No. La primera y única vez que le he visto ha sido cuando me bautizó. Aunque espero poder verle en una audiencia futura.

¿Cuándo comenzó su proceso de aproximación al catolicismo?

- Ha sido un camino gradual y lento. De niño, desde los cuatro a los 18 años, conocí el mundo católico a través de las escuelas italianas católicas en El Cairo a las que fui, primero una guardería de monjas y después un colegio de sacerdotes salesianos. Ir a esos centros me hizo conocer la realidad de religiosos que testimoniaban su fe a través de obras que correspondían al bien común. Pude leer la Biblia, los Evangelios, ir a misa.

¿Su familia era musulmana practicante?

- Mis padres estaban separados, y fue mi madre quien se ocupó de mí. Era baby sitter en una rica familia de El Cairo. Posteriormente se fue a Arabia Saudí para trabajar al servicio de una princesa, y ahí se volvió aún más radical en su religiosidad. Se fue de Egipto con el pelo descubierto y volvió de Arabia con un velo hasta los pies.

¿Y ahora?

- Mis dos padres han muerto. Es más, cuando mi madre murió en 1992, yo mismo, cumpliendo su deseo, la sepulté en Medina. Para mí ese fue un momento muy dramático porque participé de la excavación de la fosa y en la deposición de los restos y, como es tradición en los funerales en Arabia Saudí, no se deja ninguna señal en la tumba. Así que una vez se sepulta a una persona, anda unos pasos y ya no sabe donde está enterrada. Esto para mí fue un trauma.

Creo que usted tiene un hijo de nueve meses al que ya bautizó hace un mes.

-Sí, así es.

Y el próximo 22 de abril, día de su 56 cumpleaños, se casará por la Iglesia con su mujer.

- Sí. El mismo día del año pasado nos casamos por lo civil, y este año nos casaremos por la Iglesia. De ese modo completaré mi ingreso en el catolicismo.


LA CUESTION
- ¿Ha querido usted transmitir algún mensaje con su bautismo público?

- Espero que pueda ser un ejemplo para tantos musulmanes que viven en secreto su conversión al catolicismo. Yo conozco varios. Porque la realidad es la siguiente: hoy en Italia hay varios millares de italianos que se han convertido al islam, y lo han podido hacer en absoluta libertad, lo pueden proclamar públicamente, participan en convenios, se mueven con la más absoluta seguridad... Sin embargo, los musulmanes que se convierten al islam han de hacerlo a escondidas, porque si no pueden ser condenados a muerte por apostasía. Es una situación inaceptable a la que se debe poner fin inmediatamente. Porque si en Italia no existe libertad religiosa, si un musulmán no es libre de convertirse, si no es libre de proclamar públicamente su conversión, si no es libre de decir que se siente orgulloso de haberse convertido al catolicismo, significa que la civilización italiana está muerta, que los valores que han permitido el desarrollo, el crecimiento y la riqueza de la Italia ya no existen.

Entre Cultos, El Mundo
29 de marzo de 2008

Cómics vs fundamentalismo, asiste al hundimiento de Occidente

Cómics vs fundamentalismo, asiste al hundimiento de Occidente

INICIATIVA DEL GOBIERNO PARA CONCIENCIAR A LOS JÓVENES

Andi, el último héroe del cómic en Alemania para combatir el fundamentalismo

§                     Este joven alemán tiene una novia turca, que es amable, inteligente y devota del Islam 

 Actualizado sábado 29/03/2008 23:48 (CET) elmundo.es 

Itziar Reyero Arregui (EFE)BERLÍN.- Andi es el joven protagonista del cómic que el gobierno regional del Estado alemán de Renania del Norte-Westfalia ha repartido entre los alumnos de 12 a 16 años para combatir el fundamentalismo religioso y la xenofobia en las aulas.Ésta no es la primera iniciativa de este tipo del ministerio regional del Interior de ese estado federado, que anteriormente había editado otro cómic alertando sobre el peligro de los grupos radicales en general.Las autoridades han publicado una primera tirada de 100.000 ejemplares del cómic, de 38 páginas y a color, que han sido distribuidos entre los adolescentes de la región.Con el cómic, de una alta calidad gráfica, las autoridades -haciendo uso de un lenguaje bastante desenfadado- intentan acercarse a los adolescentes para concienciarles contra la intolerancia religiosa así como contra todo tipo de extremismos.Para ello, incluso el ministro regional del Interior, Ingo Wolf, interpreta su personaje y aparece en las primeras páginas del cómic, en donde advierte: "Como ya pasó en el cuadernillo anterior, los extremistas intentan seducir con su propaganda a jóvenes como vosotros".El protagonista de la historia es Andi, un joven moderno cuya estética desenfadada radica en una gorra de béisbol, el pelo alborotado y una sudadera con capucha.Este joven alemán tiene una novia turca, Ayshe, que es amable, inteligente, devota del Islam -viste siempre pañuelo en la cabeza- y defensora a la vez del sistema democrático.El hermano de ésta, Murat, está pasando por una crisis dado que no logra obtener un puesto de aprendiz, y atribuye a la xenofobia los continuos rechazos a las solicitudes que presenta.Así Murat se convierte en la perfecta presa del nuevo chico del colegio, Harun, de sólida ideología islamista y mirada fría, quien le asegura que está siendo discriminado por su religión. Pronto los dos van estrechando su relación y Murat se pondrá bajo las órdenes de Harun, quien le advierte de que debe romper su amistad con los infieles, ya que -según él- el Islam lo prohíbe. Tampoco podrá jugar al baloncesto y, además, no permitirá que su hermana Ayshe vaya al cine con Andi.Finalmente Harun presentará a Murat a un imam radical, predicador de odio contra los no musulmanes, quien apela al "combate contra los infieles" y trata de convencer a los jóvenes de las bondades de convertirse en "mártires".A lo largo de las viñetas, Murat también va descubriendo nuevas páginas de Internet plagadas de extremismo, donde se muestran vídeos de la guerra de Irak y cargan contra Occidente.Entre las aventuras de los jóvenes personajes se intercalan en el cuadernillo didácticos textos que inviten al debate sobre temas tan polémicos como "Separación Iglesia-Estado".Asimismo, un anexo final se presenta ante los jóvenes con el suculento título de 'Todo lo que siempre quisisteis saber sobre el islamismo', al tiempo que recuerda que "la aspiración de suplir el orden constitucional alemán con otro que se legitime en la religión siempre será considerado anticonstitucional".Por supuesto, el cómic acaba bien: Murat se zafa de las garras de los integristas y regresa junto a su hermana y sus antiguos amigos, que se refuerzan en su admiración por la democracia. Incluso Murat conseguirá su deseado puesto de aprendiz a modo de recompensa caída del cielo, en lo que las autoridades renanas han querido que sea la mejor de las moralejas.

Más policía para los teatros alemanes

Más policía para los teatros alemanes

Estrenarán en Alemania versión teatral de "Versos Satánicos" con protección policial

Jueves 27 de Marzo de 2008 
09:11 
EFE

BERLIN.- El Hans Otto Theater de Potsdam ofrecerá este domingo el estreno mundial de la versión teatral de los “Versos Satánicos” bajo protección policial, con o sin presencia de su autor, Salman Rushdie, amenazado desde hace casi veinte años por presunta ofensa al Islam.

"Por supuesto la policía está avisada y por supuesto se reforzará su presencia en caso de que Rushdie, a quien hemos invitado, acuda al estreno,” explicó a Efe Kerstin Walter, ayudante de dirección del teatro y corresponsable de su puesta en escena.

Los propios responsables de ese teatro en Potsdam no saben si el escritor anglo-indio acudirá al estreno. “Está invitado, pero por razones de seguridad hasta el último momento ni nosotros mismos tendremos la confirmación de si viene o no,” explicó Walter.

Los motivos del estreno de esa obra justo ahora, coincidiendo con amenazas en Europa por otras obras que han levantado ampollas en el mundo islámico -las caricaturas de Mahoma en Dinamarca o el film del ultraderechista holandés Geerd Wilders- no tienen que ver con Rushdie, sino con Goethe.

La conexión con Goethe

El director general del teatro y de la producción, Uwe Eric Laufeberg, preparaba una versión del “Fausto” -que se estrena el sábado, coincidiendo con el 200 aniversario de su publicación. “En estas cayó en sus manos la novela de Rushdie y le vio una conexión,” explica Walter.

El diablo y el demonio, la duda y la fe: éste es el mundo en conflicto que se pretende reflejar a través de los dos estrenos. En el caso del de “Fausto,” sin mayor proyección que la que le den los aficionados al teatro. En el caso de los “Versos,” bajo protección policial.

La producción del Hans Otto Theater, un teatro con un aforo máximo de 480 butacas, reducidas en el caso de los “Versos” a 368 por razones de escenografía, se abre con una escena de un secuestro aéreo por parte de terroristas.

Dos personas saltan por los aires: uno de ellos, con aspecto semejante al profeta Mahoma y al arcángel Gabriel; el otro, con aspecto satánico.

Laufenberg pretende acercarse “lo máximo posible al espíritu” de los “Versos” de Rushdie, a través que una dramaturgia que ha sido autorizada -"por supuesto, si no, jamás nos habríamos atrevido,” dice Walter- por el autor.

La amenaza del terrorismo islámico

La policía de Potsdam, ciudad vecina a Berlín, cuenta con trabajo "extra” este fin de semana, pero acepta el desafío. “Sería fatal renunciar a una expresión artística por miedo al terrorismo islámico,” explicó Andreas Schuster, jefe del sindicato policial.

Los argumentos de ahora contrastan con el caso de “Idomeneo,” la ópera de Mozart cuyo estreno canceló en su momento la Deutsche Oper de Berlín por miedo a reacciones islámicas -aparecía un Mahoma decapitado-, y que finalmente se puso en escena ante el revuelo causado por la suspensión.

El teatro de Potsdam no ha recibido amenaza alguna, apunta Walter, aunque sus responsables no las tienen todas consigo. “Ahora que los medios empezaron a hacerse eco de este estreno mundial, vamos a ver...,” explicó.

La dirección del teatro no desea tampoco una “premiere” dominada por la presencia policial, sino que ha pedido una protección discreta, para no incurrir en la provocación.

En caso de que Rushdie comparezca en el estreno, el deseo de discreción pasará necesariamente a un segundo término.

Sobre el autor pesa aún la condena a muerte dictada en 1989 por el ayatolá iraní Jomeini por sus “Versos Satánicos.” Que la alarma no ha pasado quedó demostrado el año pasado, cuando Al Qaeda amenazó al Reino Unido por la concesión del título de caballero británico a ese autor.

UNA VEZ MÁS, EL MIEDO PUEDE CON EUROPA

UNA VEZ MÁS, EL MIEDO PUEDE CON EUROPA

REACCIONES AL DOCUMENTAL DE UN DIPUTADO HOLANDÉS

El Consejo de Europa denuncia que el filme contra el Corán es 'manipulador'

§                     Teherán advierte de que es una vendetta de los occidentales contra el Islam

§                     El caricaturista danés de las viñetas de Mahoma pide prohibir el corto

§                     Su autor critica el alarmismo del Gobierno holandés  

Actualizado viernes 28/03/2008 11:25 (CET) elmundo.es 

AGENCIASCOPENHAGUE.

- El documental antiislámico del diputado ultraderechista holandés Geert Wilders está provocando una oleada de reacciones. Algunos países musulmanes han advertido de las posibles consecuencias, el Consejo de Europa lo ha calificado de "manipulación que explota la ignorancia, el prejuicio y el miedo", mientras que el autor ha elogiado la calma que están mostrando los musulmanes.El Gobierno de Irán ha denunciado que el documental es una venganza de los occidentales contra el islam. "Esta acción repugnante llevada por un diputado holandés y una compañía británica (que ha colgado el vídeo) demuestra la continuación de una vendetta de parte de los ciudadanos occidentales contra el islam y los musulmanes", dijo el portavoz de Asuntos Exteriores, Mohammad Ali Hosseini en un comunicado.En 'Fitna', de 15 minutos de duración, Wilders equipara el islam al fascismo y exige una prohibición del Corán. El diputado holandés sostiene en el filme que el islam pretende dominar y someter todo y "destruir" a la civilización occidental. Como prueba exhibe versos del Corán sobre cómo tratar a personas no islámicas y muestra imágenes de predicadores musulmanes que llaman a asesinar a los "infieles".

Denuncia del Consejo de Europa

Para los líderes del Consejo de Europa, 'Fitna' "hace el juego a extremistas" a los que da un papel "tan prominente" en la cinta. Según han afirmado en un comunicado, la película "indignará a la gran mayoría" de los musulmanes en Europa que "rechazan la violencia y aceptan nuestros valores comunes".Como responsables del Consejo de Europa, que es "el guardián del Convenio Europeo de Derechos Humanos", "defendemos la libertad de expresión, pero en este caso lo hacemos con decepción y preocupación", recalcaron."Es un día triste para la democracia europea cuando los principios más fundamentales sobre los que se ha construido se utilizan para propagar estereotipos intolerantes y profundamente ofensivos", concluyeron.Wilders elogia la actitud de los musulmanes

Mientras, Geert Wilders criticó el alarmismo del Gobierno en los momentos previos a la difusión de su película y valoró la calma con la que han reaccionado los musulmanes en Holanda tras la difusión en Internet de su cortometraje.En declaraciones a la televisión pública holandesa, Wilders dijo que el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, "debería avergonzarse" por haber dicho que la proyección de su película podría provocar una situación de crisis.Al mismo tiempo, Wilders elogió a los musulmanes en Holanda por las reacciones de calma y llamamientos a la serenidad tras conocer el contenido de la película crítica con el islam.Balkenende, por su parte, ha lamentado la difusión del cortometraje y ha expresado el rechazo de su Gobierno a los planteamientos de la película, en la que el parlamentario equipara el islam con el terrorismo.El Gobierno de Bangladesh también ha condenado la difusión por Internet del cortometraje y ha advertido de que "esta acción totalmente injustificada y absurda puede tener graves consecuencias ya que ofenderá a millones de musulmanes de todo el mundo".Por su parte, el Consejo de Muftís de Rusia advirtió de que es "impredecible" la reacción del mundo musulmán a la difusión en Internet de un cortometraje. "No se puede descartar una reacción lamentable por parte de grupos musulmanes en las calles. El mundo islámico podría reaccionar de manera impredecible ante tal insulto", aseguró Nafigulla Ashírov, copresidente del Consejo de Muftís de Rusia, a la agencia Interfax.Quejas del 'caricaturista' de MahomaLos países musulmanes no son los únicos descontentos con el filme. El caricaturista danés Kurt Westergaard, amenazado de muerte por haber dibujado una controvertida viñeta del profeta Mahoma, ha anunciado que acudirá a la Justicia para que se prohíba su difusión.Westergaard relató en la radio de Copenhague que considera un abuso la utilización de su caricatura de Mahoma al principio y al final de la película de Wilders difundida en la noche del jueves por Internet.También el periódico danés "Jyllands Posten", que había publicado por primera vez la viñeta se distanció de la película antiislámica del diputado holandés, también conocido en su país por sus posiciones abiertamente xenófobas.

¡ASISTE AL HUNDIMIENTO DE OCCIDENTE!

¡ASISTE AL HUNDIMIENTO DE OCCIDENTE!

Suecia cierra guardería por financiar el terrorismo, las mujeres y los niños protestan. ¡Se sienten discriminados!

Como la vida misma, oye. Como en “Palestina”. Los hombres se dedican a la Yijad, las mujeres a procrear, los niños hacen de escudos humanos. Mirad sus caras; si no os dan pena es que no tenéis corazón:

 

Le tienen cogida la medida a nuestros progres. De hecho, la coordinadora sueca de la escuela asegura que “les han quitado los padres el derecho a elegir quien cuida de sus hijos”. Tiene toda la razón: como “buenos musulmanes tienen la obligación de apoyar la yijad, así que nada mejor que mandar a sus hijos a una escuela que envía a Dubai los impuestos que no paga a los infieles.

 

Stockholm: Protest against pre-school closure

PS: Por cierto, esas suecas son bastante distintas de las que Landa seducía en las playas españolas allá por los 70 ¿no?

¡ASISTE AL HUNDIMIENTO DE OCCIDENTE!

¡ASISTE AL HUNDIMIENTO DE OCCIDENTE!

"El suicidio demográfico de Europa" 

5 Julio 2007

Holocausto demográfico

MASSIMO INTROVIGNE  Las verdades del barquero

El suicidio demográfico de Europa

El declive de la población europea parece irreversible. Dentro de cincuenta años viviremos en la feliz Eurabia. Con las actuales tasas de natalidad, Italia, Francia, España, Holanda y Alemania van a perder la mitad de su población en el curso de una generación. Los “bárbaros” no tendrán ninguna necesidad de combatir. Este suicidio demográfico de Europa lo acaba de denunciar con muy vivos colores el canadiense Mark Steyn en su libro América está sola: el fin del mundo como lo conocemos (Regnery, Washington). El semanario italiano Il Domenicale le dedicaba una aguda recensión en la pluma de Massimo Introvigne. A muchos les dolerá oír estas cosas. Por eso las traemos a Elmanifiesto.com.MASSIMO INTROVIGNEEl gran historiador Arnold J. Toynbee (1889-1975) decía que sobre la muerte de una civilización se escriben pocos libros de intriga, y ello por una buena razón. Muy excepcionalmente hay un asesino: por lo general, se trata de suicidio. América se ve abocada a “quedarse sola” en la lucha contra el ultrafundamentalismo islámico, no –o no sólo– porque la mayoría de los gobernantes europeos sea pávida y débil frente al islam. Quedará sola técnicamente, porque dentro de menos de un siglo ya no habrá europeos. La demografía los habrá barrido como barrió al imperio romano, el cual no cayó porque sus cuadradas legiones se hubieran vuelto menos cuadradas, sino porque la práctica extendida del aborto y del infanticidio había hecho posible que ya no hubiera más legionarios. Se reclutaba a bárbaros, incluso proclamándolos, sin comerlo ni beberlo, ciudadanos romanos. Cuando los bárbaros se dieron cuenta de que eran mayoría, tomaron el poder. Esta es la tesis del analista político neoconservador canadiense Mark Steyn, en su magnífico libro America Alone: The End of the World as We Know it (Regnery, Washington 2006), uno de los libros más importantes de los últimos años, que debe interesar a todos los que se tomen en serio los destinos de Europa.Nos extinguimos El tema del libro es el mismo que el Papa Juan Pablo II llamaba ya en 1985, con expresión destinada a pasar a la historia, el “suicidio demográfico” de nuestro continente. En todas las partes del mundo, aquello que asombra a los no europeos es que en Europa este tema dramático no esté en el centro del debate cultural e incluso en las campañas electorales. Ningún país de Europa Occidental tiene una tasa de nacimientos por mujer que corresponda al nivel mínimo de mantenimiento de la población (2,1 hijos por mujer) indicado por los demógrafos. Italia con una tasa de 1,2 se dirige a convertirse en el país del mundo con el menor número de nacimientos, y ya lo sería si de los nacimientos registrados en los hospitales se excluyeran los hijos de inmigrantes residentes pero no ciudadanos italianos. España y Alemania compiten con Italia en este triste liderazgo. Francia ha aumentado su nivel a 1,7, pero sus datos serían similares a los italianos si se excluyeran los nacidos de mujeres –inmigradas o ciudadanas francesas– de religión musulmana. Italia, Alemania, España y Países Bajos (en este último, también, hijos de ciudadanos de religión musulmana excluidos) están por debajo del nivel en el que, según los demógrafos, es aún posible un cambio de tendencia. Esto significa que países como Italia, si la situación no cambia, reducirán a la mitad su población en el transcurso de una generación.Cierto, las estadísticas podrán verse alteradas concediendo la ciudadanía a un alto número de inmigrantes residentes: parece ser ésta la línea del gobierno presidido por Romano Prodi [y del gobierno Zapatero también], pero se trata de un juego de naipes que, como recuerda Steyn, ya fue intentado con consecuencias desastrosas por el imperio romano. Transformar a los “bárbaros” (palabra que no era ofensiva y que indicaba originalmente sólo a aquéllos que no hablaban latín) en ciudadanos por ley no los convertía en romanos culturalmente, del mismo modo que transformar a los inmigrantes musulmanes o chinos en ciudadanos europeos por decreto no significará hacerlos europeos por cultura y por integración. Alemania perderá el equivalente de la población de Alemania del Este en medio siglo. España, en el mismo periodo, el equivalente al 25% de su actual población autóctona. Entre tantas estadísticas, llama la atención una ya citada del teólogo católico estadounidense George Weigel y retomada por Steyn, según la cual en el 2050 Italia será un país “sin tías”: ya ahora la mayoría de los niños italianos son hijos únicos, pero dentro de menos de cuarenta años también los adultos serán al 60% hijos únicos de hijos únicos, personas que jamás habrán tenido la experiencia de un hermano o hermana y, por tanto, de un tío o de una tía.Del suicidio demográfico se ocupan poco los moralistas, pero mucho los economistas; en particular, los especializados en pensiones. De hecho, en Europa Occidental, a pesar de que todos los Estados tratan de retrasar la edad de jubilación, crece inexorablemente el número de los jubilados, y en varias regiones cada trabajador debe ya soportar la carga de dos jubilados. Algún entusiasta del “modelo europeo” piensa –aunque pocos tienen el valor de decirlo– que la eutanasia a la holandesa permitirá librarse de los mayores inútiles y así solucionar el problema. Otros entregan cifras, pero no sacan conclusiones. El rechazo de la clase política de muchas naciones europeas a recurrir a las drásticas reformas de pensiones sugeridas por las instituciones financieras internacionales parece no derivar tanto de la compasión hacia los jubilados –o del deseo de no perder sus votos, visto que pronto serán la mayoría de los electores– como de algo mucho más deplorable: la tendencia a esconder la cabeza en la arena frente a la dramática urgencia del problema demográfico. Como recuerda Steyn, el suicidio demográfico es también el suicidio de la socialdemocracia europea.Eurabia No hay ninguna garantía de que las civilizaciones duren para siempre. Su manera normal de morir es precisamente demográfica. No es necesario citar a los fundamentalistas islámicos, para quienes “quien ríe el último, ríe mejor”, y que piensan que la invasión musulmana detenida con las armas en Poitiers, Lepanto y Viena triunfará en el siglo XXI por vía demográfica, para darse cuenta de que la civilización europea corre el riesgo de acabar como la romana. En el plazo de un par de décadas, por ejemplo, “la mayoría de los adolescentes en los Países Bajos estará constituida por musulmanes”. Veinte años después, se tratará de la mayoría de los adultos en edad laboral (o incluso de la población en general, si los holandeses prosiguen extendiendo cada dos años la ley sobre la eutanasia incluyendo nuevos casos); pocos años después, serán la mayoría de los electores.Naturalmente, hay quien defiende que esta Eurabia (la expresión se ha hecho popular gracias a Oriana Fallaci, pero la ha acuñado el historiador británico Niall Ferguson) será preciosa. Cuando en 1998 la selección de fútbol francesa ganó los Mundiales alineando una mayoría de jugadores que no habían nacido en Francia, la superioridad de la civilización francesa multiétnica y multirreligiosa fue sabiamente explicada en televisión no sólo por un buen número de intelectuales franceses, sino también por Walter Veltroni, el alcalde de Roma, ex-comunista y exponente destacado de la Izquierda Democrática. El adjetivo “multirreligiosa” no era para nada redundante respecto de “multiétnica”. También la selección brasileña, que perdió la final de aquél Mundial, era evidentemente multiétnica. Pero no era multirreligiosa: los jugadores eran todos cristianos y tenían el mal gusto, en la Francia de la laïcité, de rezar colectiva y públicamente y de salir al campo santiguándose. Algunos años después, la revuelta de las periferias parisinas del 2005 ha hecho añicos aquel bonito sueño de utopía multirreligiosa armónica y feliz. “[...] Una Europa Occidental de mayoría musulmana constituiría, muy sencillamente, una civilización distinta de la europea que hoy conocemos. Se puede discutir si será bonita o fea, pero, en todo caso, ya no será la misma. Como escribe Steyn: “Es la demografía, estúpidos, la única cuestión importante. Europa a finales de siglo será como un continente después de una bomba de neutrones. Los grandes edificios seguirán en su lugar, pero las personas que los han construido se habrán marchado para siempre”.

Francia en camino de un Estado Islámico

Francia en camino de un Estado Islámico

Francia... ¿en camino de un estado islámico?

21 Septiembre 2006

Extractamos este fragmento de un artículo del Daily Telegraph de 2004:

<<[...] France is facing the problem that dare not speak its name. Though French law prohibits the census from any reference to ethnic background or religion, many demographers estimate that as much as 20-30 per cent of the population under 25 is now Muslim. The streets, the traditional haunt of younger people, now belong to Muslim youths. In France, the phrase "les jeunes" is a politically correct way of referring to young Muslims.

Given current birth rates, it is not impossible that in 25 years France will have a Muslim majority. The consequences are dynamic: is it possible that secular France might become an Islamic state?

The situation is not dissimilar elsewhere in the EU. Europeans may at some young point in the 21st century have to decide whether they wish to retain the diluted but traditional Judaeo-Christian culture of their minority or have it replaced by the Islamic culture of the majority [...]>>.

O lo que es lo mismo:

"Francia afronta el problema cuyo nombre no puede pronunciarse. Aunque la ley francesa prohíbe cualquier referencia en el censo a las características étnicas o religiosas, muchos demógrafos estiman que hasta un 20 ó 30 por ciento de la población menor de 25 años es musulmana. Las calles, tradicionalmente el lugar predilecto de los más jóvenes, pertenecen a los musulmanes. En Francia, la expresión "les jeunes" es un modo políticamente correcto de referirse a "musulmanes jóvenes".

Dados los índices de natalidad actuales, no es imposible que en 25 años Francia tenga una mayoría musulmana. Las consecuencias son progresivas: ¿es posible que la secular Francia se convierta en un estado islámico?

La situación no es distinta en el resto de la Unión Europea. Puede que los europeos en algún momento cercano del siglo XXI tengan que decidir si desean conservar, aunque diluida, la tradicional cultura judeocristiana de su minoría o verla sustituida por la cultura islámica de la mayoría".

Así están las cosas. Ahora intente explicárselo a una francesa -o española-.A ver qué derechos de la mujer van a existir de aquí a veinte años si ella no tiene hijos.

Una imagen vale más que mil palabras

Una imagen vale más que mil palabras

Sustitución de población: una imagen vale más que mil palabras

23 Julio 2007

NOTICIA TOMADA DE EURABIAN NEWS

Tómense un minuto para mirar esta foto y reflexionar sobre lo que significa:¿Saben quiénes son estas mujeres? Son las recientes ganadoras de la Medalla de la Familia "Francesa", es decir, las mujeres francesas que más hijos han tenido. ¿Hay algo en esa foto que les llame especialmente la atención? Sí, efectivamente. Han visto bien. Seis de las siete son musulmanas (y cinco ni siquiera se atreven a quitarse su símbolo de humillación obligatorio). Francesas de conveniencia que sólo lo son a la hora de cobrar ayudas sociales mientras lloriquean contra el malvado Occidente.Y ahora piensen en lo "francesa" y fiable que va ser Francia -potencia nuclear- de aquí a dos o tres décadas más. Los adultos de dentro de treinta años son los bebés que nacen hoy y en Europa sólo los inmigrantes, y muy especialmente los musulmanes, tienen hijos. Eso es a lo que en demografía se llama sustitución de población . Una sustitución de población financiada con impuestos de la población autóctona .